Por Redacción
La República, 18 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este martes en el Senado su reforma electoral denominada ‘Plan B’, que modifica la revocación de mandato y ajusta la integración de gobiernos municipales. La iniciativa, que ya cuenta con el apoyo prometido de los partidos Verde y del Trabajo, busca reducir costos y privilegios, según sus promotores, aunque la oposición la critica como un mecanismo para beneficiar electoralmente a Morena.
La propuesta establece que la consulta de revocación de mandato presidencial coincidirá con las elecciones intermedias para reducir gastos, y permitiría al titular del Ejecutivo hacer proselitismo durante el proceso. Esto se considera una respuesta a la primera consulta de 2022, en la que participaron 16.5 millones de personas (17.7% del padrón) y donde 15.159 millones (91.8%) votaron a favor de que Andrés Manuel López Obrador continuara en el cargo.
En materia municipal, la iniciativa propone que el número de regidores por ayuntamiento oscile entre 7 y 15, y fija un límite de gasto para los congresos estatales del 0.7% del presupuesto de la entidad. Sin embargo, el proyecto generó polémica inicial al omitir la palabra ‘paritario’ respecto a la integración de cabildos, lo que fue interpretado como un intento de acabar con la paridad de género. La Presidencia corrigió señalando que fue una omisión sin intención de prescindir de la disposición.
La senadora de Morena, Laura Itzel Castillo Juárez, defendió la iniciativa argumentando que busca ‘reducir costos y privilegios’. Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, destacó que la propuesta fortalece los mecanismos de participación ciudadana. En contraste, el crítico Elías Lixa señaló que, en estados como Yucatán, específicamente en Mérida, se reducirían 2 regidores pero aumentarían en 221 en el interior del estado, lo que contradice el discurso oficial de ahorro.
Analistas políticos y la oposición ven en la reforma, especialmente en el componente de revocación, una herramienta para dar ventaja electoral a Morena y a la propia presidenta Sheinbaum, quien obtuvo 35.9 millones de votos (59.75%) en las elecciones de 2024. La iniciativa llega al Senado luego del rechazo de una reforma electoral original más profunda, conocida como ‘Plan A’.
El trámite legislativo comenzará en las comisiones correspondientes, donde se espera un debate intenso. La coalición gobernante confía en tener los votos necesarios para su aprobación, aunque aún no se ha especificado el número exacto requerido ni la fecha de posible votación en el pleno.
