Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- La reforma electoral conocida como ‘Plan B’ superó este martes la etapa de discusión en comisiones unidas del Senado de la República, donde fue aprobada con 24 votos a favor y 11 en contra. El dictamen, que incluye ajustes a la revocación de mandato, regidurías municipales y presupuestos de congresos estatales, pasa ahora al pleno de la cámara alta, donde requerirá de una mayoría calificada de 86 votos para ser constitucionalmente válida.

La votación en comisiones dejó al descubierto fracturas dentro de la mayoría oficialista. Aunque Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política, difundió mensajes asegurando la unidad entre Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), los senadores del PT se ausentaron durante la votación. Esta ausencia refleja la postura mantenida por su líder, Alberto Anaya, quien condiciona su apoyo a un cambio en la fecha propuesta para la revocación de mandato, prevista inicialmente para 2027.

Para lograr la aprobación en el pleno, el bloque de Morena (67 senadores), PVEM (14) y PT (9) necesita la suma de fuerzas, dado que la reforma exige dos terceras partes de los 128 integrantes del Senado. La incertidumbre sobre el sentido del voto de los nueve legisladores laboristas y posibles disidencias dentro del Partido Verde, donde se ha mencionado que dos senadores podrían votar en contra, pone en riesgo la viabilidad inmediata de la iniciativa.

Paralelamente, el proceso legislativo enfrenta una controversia institucional derivada de la postura del Instituto Nacional Electoral (INE). La consejera presidenta, Guadalupe Taddei, envió un documento al Senado señalando las dificultades que el ‘Plan B’ podría generar para el organismo. Sin embargo, siete de los 11 consejeros del instituto —Dania Ravel, Claudia Zavala, Jaime Rivera, Rita Bell López, Arturo Castillo, Carla Humphrey y Martín Faz— emitieron un comunicado deslindándose de dicho texto, aclarando que no fue consensuado ni representa la postura oficial de la institución.

Entre los puntos críticos de la reforma destaca la modificación de la fecha para la revocación de mandato, tema que genera desacuerdo con el PT por considerar que la propuesta actual otorgaría una ventaja electoral a la presidenta en turno, Claudia Sheinbaum. Asimismo, la iniciativa contempla límites al número de regidurías municipales y ajustes a los ingresos de funcionarios electorales, aspectos que han centrado el debate técnico en las comisiones.

Con la aprobación en comisiones ya consumada, la atención se centra en la sesión del pleno programada para este miércoles, donde se definirá si la coalición gobernante logra articular los votos necesarios para avanzar con la reforma constitucional o si las discrepancias internas frenan el proyecto en la cámara de senadores.

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