Por Redacción
Mónaco, 28 de agosto de 2026.- La UEFA confirmó este jueves que ha acordado suspender de forma provisional el boicot de los equipos europeos a las competiciones de la FIFA para la próxima temporada, medida que incluía la Copa Mundial Femenina Sub-20, la Copa Mundial Sub-17 y la Copa Mundial Femenina Sub-17. Esta decisión se tomó tras una reunión de sus federaciones celebrada en Mónaco.
La UEFA explicó en un comunicado que esta postura “se mantendrá bajo revisión constante y podrá ser reconsiderada de inmediato si las circunstancias así lo exigen”. El cambio de posición responde a que la FIFA ha confirmado por escrito que el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) ha sido “retirado de forma irrevocable y permanente” y que “no volverá a aparecer bajo ninguna otra forma, estructura, nombre o formato”.
A pesar de la suspensión del boicot, la UEFA aseguró que “aunque se ha resuelto la cuestión inmediata de la participación, la crisis de fondo persiste. El abandono de FFE no borra el engaño, la intimidación y el abuso de poder que lo hicieron posible, ni tampoco restaura la confianza perdida”. Las federaciones presentes pidieron por unanimidad al presidente y a su administración “que agoten todas las vías institucionales, políticas y legales necesarias para garantizar una reforma fundamental, restablecer límites adecuados a la autoridad presidencial y asegurar que la FIFA vuelva a gobernarse como una institución, y no en torno a un solo individuo”.
Como primer paso, la UEFA indicó que debe realizarse “una revisión externa genuinamente independiente de FIFA Forward Enterprise, con acceso total a todos los documentos, comunicaciones y registros de toma de decisiones pertinentes”, subrayando que “la FIFA no puede investigarse a sí misma y esperar que la comunidad futbolística acepte sus conclusiones sin más”. En este sentido, el organismo comunicó que ha solicitado a un tribunal de Florida (EEUU) que le autorice recopilar información sobre el proyecto con la intención de emprender acciones penales.
La UEFA reiteró que “la confianza requerida para ejercer el cargo de presidente de la FIFA se ha roto y no puede restablecerse retirando una propuesta, ofreciendo garantías o prometiendo reformas a posteriori”. Defendió que “el fútbol mundial necesita ahora un nuevo liderazgo capaz de reconstruir esa confianza” y anunció que, “si, a pesar de todo, el actual presidente de la FIFA busca un nuevo mandato, la UEFA unirá fuerzas con sus confederaciones asociadas para garantizar que se ofrezca a las asociaciones miembro una alternativa creíble, comprometida con la integridad, la rendición de cuentas, el desarrollo y un cambio institucional auténtico”.
