Matanzas, 30 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que no le importa que Cuba reciba crudo de un petrolero ruso, asegurando que la población de la isla ‘tiene que sobrevivir’. La embarcación, identificada como el Anatoly Kolodkin y de bandera rusa, transporta cerca de 730 mil barriles de petróleo y se espera que arribe al puerto de Matanzas en las próximas horas o la mañana del martes, según versiones distintas.
Desde el Air Force One, Trump fue enfático al señalar: ‘¡Tienen que sobrevivir! (…) No tengo ningún problema’. El mandatario añadió que prefiere dar un respiro al bloqueo energético impuesto por su gobierno, argumentando que ‘la gente necesita calefacción y aire acondicionado y todas las demás cosas que uno requiere’. A pesar de permitir el ingreso del combustible, Trump desestimó el impacto político de la acción y aseguró que el gobierno caribeño está ‘terminado’ y será ‘la siguiente en caer’.
El jefe de la Casa Blanca calificó al liderazgo de la isla como ‘malo y corrupto’, reiterando: ‘si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa’. De acuerdo con información citada por The New York Times y reportada por medios mexicanos, la Guardia Costera de Estados Unidos autorizó el ingreso del buque, el cual había entrado en aguas cubanas la tarde del domingo. El tanquero es sancionado tanto por EE.UU. como por la Unión Europea.
La llegada de esta embarcación ocurre mientras Cuba enfrenta una severa escasez de energía, reflejada en apagones constantes, situación que se agravó tras la interrupción del flujo de crudo desde Venezuela. Rusia había asegurado semanas atrás que estudiaba enviar crudo a la isla por razones humanitarias. El canal estatal Canal Caribe señaló al respecto: ‘Rusia hace realidad nuevamente el compromiso de la ayuda material a Cuba. Combustible a horas de llegar a puerto cubano’.
Por otro lado, la Secretaría de Marina (Semar) de México informó que una aeronave de la Armada localizó dos catamaranes que se habían perdido en el Caribe mientras navegaban rumbo a Cuba para llevar ayuda humanitaria. Las embarcaciones, con personas de nacionalidad polaca, francesa, cubana y estadunidense, partieron el 20 de marzo de Isla Mujeres y fueron halladas a 80 millas náuticas al noroeste de La Habana.
