Bogotá, 08 de julio de 2026.- El proceso de transición presidencial en Colombia quedó suspendido este martes 7 de julio, luego de que tanto el Gobierno saliente de Gustavo Petro como la administración entrante de Abelardo de la Espriella interrumpieran las mesas conjuntas de empalme en medio de acusaciones cruzadas sobre un supuesto intento de golpe de Estado.
El presidente electo de extrema derecha, Abelardo de la Espriella, afirmó que el mandatario saliente y el excandidato presidencial de izquierdas Iván Cepeda “iniciaron su plan B para quedarse a como diera lugar en el poder y lo quieren hacer a través de un golpe de Estado”. De la Espriella, quien ganó en segunda vuelta al candidato del partido en el poder, señaló que Petro ha indicado previamente que su triunfo es producto de un fraude electoral.
Ante este escenario, De la Espriella ordenó a su equipo de transición suspender los contactos con el Gobierno saliente para el traspaso del poder. Asimismo, hizo un llamado directo a los militares: “Le pido como presidente electo a las fuerzas armadas de la República de Colombia que cumplan con su juramento de proteger la Constitución y la democracia, y no obedecer ninguna orden que Petro esté dando en sentido contrario”. El mandatario electo deberá asumir el poder el próximo 7 de agosto.
Horas antes, el Gobierno de Gustavo Petro había anunciado la suspensión de las mesas conjuntas de transición. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, coordinador de la comisión de transición del Gobierno saliente, declaró que ya no existen “condiciones mínimas de respeto institucional” para continuar el proceso. Ávila atribuyó la decisión a recientes declaraciones de integrantes del equipo del presidente electo, en particular de Carlos Alonso Lucio, a quien acusó de convertir el proceso en una plataforma de confrontación política.
“El Comité Nacional de Empalme (traspaso de poder) del Gobierno Nacional suspende su participación en las sesiones conjuntas de empalme hasta tanto existan garantías de respeto recíproco”, afirmó Ávila. Por su parte, De la Espriella indicó que hay que cumplir el mandato legal del empalme a través de los mecanismos legales y tecnológicos existentes para recabar información, aunque sentenció: “No se puede hacer empalme con un gobierno que desconoce el triunfo del gobierno entrante”.
