Lima, 08 de junio de 2026.- La segunda vuelta presidencial en Perú entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez presenta un resultado extremadamente reñido, según los sondeos a boca de urna realizados por Ipsos. Los datos muestran fluctuaciones: mientras un sondeo indicaba una ligera ventaja para Roberto Sánchez con 50.3% frente a 49.7% de Fujimori, otro registro del mismo instituto a las 5:00 p.m. hora local del domingo mostraba a Keiko Fujimori liderando con 50.7% contra 49.3% de Sánchez.
Ante la incertidumbre, las autoridades electorales advirtieron que la proclamación oficial del ganador podría demorar cerca de un mes, hasta mediados de julio. Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, apareció en un balcón en la Plaza San Martín, en el centro histórico de Lima, donde declaró: “En esta noche bendita vamos a terminar con el pacto mafioso que se ha apoderado de nuestro gobierno”.
Sánchez añadió que “este es el momento del amplio consenso, de los patriotas, de los demócratas, de aquellos que estamos convencidos de que los únicos enemigos de la nación son la corrupción, la pobreza y el abandono”. Asimismo, señaló: “Como corresponde a quienes creemos en la democracia, este es el momento de defender el voto y asegurar la transparencia electoral”.
Por su parte, Keiko Fujimori, hija del líder autoritario Alberto Fujimori, habló desde un hotel cerca de su casa en el distrito limeño de San Borja. La candidata, quien perdió por estrechos márgenes ante Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021, afirmó que aún no hay un vencedor.
“En este momento no hay ganador en esta contienda. Por esa razón, los próximos días serán largos hasta que lo sepamos. Cada acta necesita ser contada”, dijo Fujimori. Además, hizo un llamado a la vigilancia internacional: “Hago un llamado a la comunidad internacional a permanecer hasta el último día, monitoreando los resultados del proceso. Esperaremos con mucha fe y nosotros…”.
Roberto Sánchez es visto como un aliado del expresidente Pedro Castillo, condenado por su autogolpe en 2022. La contradicción en los primeros números de los sondeos subraya la tensión del proceso electoral peruano mientras se espera el contejo oficial.
