Barcelona, 10 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el 18 de abril viajará a Barcelona, España, para asistir a una reunión de gobiernos progresistas. “Voy a ir a Barcelona. El 18 (de abril), la próxima semana”, dijo la mandataria.
“Fui invitada y ayer tomé la decisión de que sí íbamos a ir, o sea el 18 (de abril). En realidad, vamos un día y venimos al otro para poder estar el 18 en Barcelona”, señaló Sheinbaum sobre el viaje.
A la reunión acudirán también los mandatarios de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el de Colombia, Gustavo Petro; el de Uruguay, Yamandú Orsi, y el anfitrión, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España. La reunión fue una “idea original” del expresidente de Chile, Gabriel Boric.
Esta será la primera vez que Sheinbaum visita España como presidenta de México tras asumir el poder en octubre de 2024. Además, es la primera visita de un presidente de México a España desde el enfriamiento de las relaciones diplomáticas en 2019.
La última visita de un presidente de México en activo a España fue en 2018, cuando Enrique Peña Nieto concluyó en Madrid su última gira de trabajo por Europa. El último encuentro entre mandatarios fue en enero de 2019, cuando Pedro Sánchez visitó México y se reunió con López Obrador.
El origen del desencuentro diplomático entre los dos países fue una carta que el expresidente López Obrador mandó en marzo de 2019 a Felipe VI, en la que exigía a la Corona española un gesto de reparación hacia los pueblos indígenas de México por los acontecimientos ocurridos durante la Conquista.
Sheinbaum Pardo no invitó al rey Felipe VI a su investidura en 2024, lo que provocó que el Gobierno español no enviara a ningún representante al acto. El mes pasado, el rey Felipe VI reconoció que en la conquista de América hubo “mucho abuso” y “controversias éticas”.
Sheinbaum valoró el reconocimiento del Rey como un “gesto de acercamiento”. La presidenta mexicana ha invitado al monarca español a asistir al Mundial 2026. La visita ocurre luego de que en meses recientes, México y España han dado señales de distensión en sus relaciones bilaterales.
