Palenque, 17 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se deslindó de los señalamientos que Manuela Obrador Narváez, delegada federal de Programas para el Bienestar en Chiapas y prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, lanzó contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sheinbaum subrayó que dichas expresiones no representan la postura del Gobierno de México.
Durante una asamblea informativa de Morena en Palenque, Chiapas, Manuela Obrador calificó a Donald Trump como un “tirano misógino y asqueroso”. La funcionaria aseguró que el gobierno estadounidense pretende apoderarse de los recursos naturales de México. “Es un tipo asqueroso realmente. No tiene interés en ayudar a México, quiere los recursos naturales de México. Lo sabemos. Está tratando de debilitarnos desde adentro, utilizando a los medios para malinformar y atacar a quienes representan algo en México”, declaró Obrador Narváez.
Ante esto, Sheinbaum informó que la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez, le comunicó la situación antes de que las declaraciones se viralizaran. “Ayer me informó la secretaria de Bienestar —Leticia Ramírez—, le pedí que hablara con ella y ver realmente si hubo alguna falta administrativa en el trabajo que ella realiza, pero no es correcto”, señaló la mandataria.
La presidenta trazó una línea entre las responsabilidades de servidora pública y la militancia partidista, indicando que no se pueden ejercer ambas tareas simultáneamente. “Eres delegada de Bienestar o militante de Morena, a lo mejor puedes ser militante de Morena, pero no puedes estar en las dos tareas, entonces tiene que definir en cuál tarea va a estar”, afirmó Sheinbaum.
Sheinbaum aclaró que, aunque se trata de una opinión personal, al ser representante del gobierno se debe guardar respeto. “Le pedí a la secretaria, ‘habla con ella y ve exactamente en qué circunstancias se dio esto’ (…) más allá de una opinión personal de alguien, es representante del gobierno, y nosotros tenemos que ser respetuosos con el presidente de los Estados Unidos”, explicó.
Respecto a las posibles consecuencias, la presidenta advirtió que solicitó a la Secretaría de Bienestar y a la Secretaría Anticorrupción revisar si la funcionaria incurrió en una falta administrativa. “Le dije: habla con ella y a ver exactamente en qué circunstancias se dio esto. Y obviamente pues no representa el sentir del gobierno de México”, reiteró. Asimismo, indicó que “por lo menos tiene que haber un llamado de atención”.
