Barcelona, 27 de mayo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participó en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada en Barcelona, donde propuso destinar el 10% del gasto mundial en armamento a un programa global de reforestación y ofreció a México como sede de la próxima edición del evento en 2027.
Esta fue la primera visita oficial de un jefe de Estado mexicano a territorio español en ocho años, desde la gira de Enrique Peña Nieto en 2018. Sheinbaum llegó a la ciudad condal la noche del viernes 17 de abril de 2026, tras viajar en vuelos comerciales desde Ciudad de México a Madrid y posteriormente a Barcelona. La cumbre fue convocada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, contando también con la presencia de líderes como el colombiano Gustavo Petro y el uruguayo Yamandú Orsi.
En su intervención, la mandataria mexicana planteó una declaración conjunta en contra de la intervención militar en Cuba. “Quiero proponer una declaración en contra de la intervención militar en Cuba, que el diálogo y la paz prevalezcan”, afirmó Sheinbaum. Como resultado, México, Brasil y España dieron a conocer el sábado 18 de abril de 2026, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), un comunicado en el que se comprometieron a “incrementar de manera coordinada nuestra respuesta humanitaria dirigida a aliviar el sufrimiento del pueblo cubano”.
Respecto a la continuidad del foro, Pedro Sánchez reveló y agradeció la oferta de Sheinbaum para que México acoja la cumbre de 2027. Durante el encuentro, que tuvo una duración aproximada de un par de horas, la presidenta sostuvo reuniones bilaterales con los líderes asistentes, aunque no tenía previsto participar en el foro ‘Movilización Progresista Mundial’ celebrado por la tarde.
Sheinbaum enfatizó su visión sobre la democracia al señalar: “La democracia implica libertad, pero la libertad es palabra vacía si no la acompaña la justicia social, la soberanía y la dignidad de los pueblos”. Añadió que “no hay democracia cuando no hay opción para los pobres, para los desposeídos” y llamó a “sembrar paz, sembrar vida” en vez de guerra.
Al concluir su participación, la presidenta expresó: “De México a Barcelona, como diría José Martí, amor con amor se paga. El corazón de México late fuerte en cualquier rincón”, y finalizó con el mensaje: “Que viva la paz siempre”.
