París, 27 de marzo de 2026.- La Federación de Fútbol de Senegal presentó formalmente una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) con sede en esta ciudad, buscando revertir la resolución de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) que despojó al equipo nacional del título de la Copa África 2026 y lo otorgó a Marruecos. El organismo deportivo confirmó la recepción del recurso, iniciado tras considerar los dirigentes senegaleses que la sanción impuesta carece de fundamentos válidos.
El conflicto surgió después de la final disputada en Rabat, donde Senegal había derrotado a Marruecos por 1-0 en la prórroga. La controversia se desató cuando los jugadores senegaleses abandonaron momentáneamente el terreno de juego en señal de protesta por un penal pitado en su contra, antes de regresar para concluir el encuentro. Pese a esto, la CAF decidió posteriormente asignar la victoria y el campeonato a la selección anfitriona, una medida que Abdoulaye Fall, presidente de la Federación de Fútbol de Senegal, denunció enérgicamente.
En una rueda de prensa realizada para anunciar las acciones legales, Fall calificó la determinación del ente rector como “el robo administrativo más descarado y singular de la historia de nuestro deporte”. Por su parte, Seydou Diagne, abogado del equipo jurídico de la federación, fue contundente al describir la resolución del tribunal de apelación de la CAF, asegurando que “ni siquiera puede considerarse una verdadera resolución deportiva, de tan burda, absurda e irracional que es”.
La apelación presentada ante el TAS tiene como objetivo principal que se anule la decisión administrativa y se reconozca a Senegal como el campeón legítimo del torneo continental. Según información disponible sobre el proceso, la resolución del caso podría extenderse hasta julio próximo o, en un escenario más complejo, demorarse alrededor de un año, manteniendo en incertidumbre la asignación definitiva del trofeo mientras se sustancian los argumentos legales de ambas partes.
Este litigio marca uno de los capítulos más tensos en la historia reciente del fútbol africano, enfrentando a las federaciones de dos de las potencias del continente en una batalla legal que trasciende el terreno de juego. Mientras se espera el calendario procesal que establezca el tribunal con sede en Suiza, la posición de Senegal se mantiene firme en exigir que prevalezca el resultado obtenido durante el partido frente a la interpretación reglamentaria aplicada por la confederación.
