Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- El Senado de la República aprobó en lo general y lo particular el dictamen que reforma la Ley Federal del Trabajo para reducir la jornada laboral en México a 40 horas semanales. La minuta se aprobó en lo general por unanimidad con 104 votos a favor, mientras que en lo particular se presentaron 87 votos a favor y 18 en contra.
La iniciativa plantea una reducción progresiva de la jornada laboral, de tal manera que para 2030 se alcancen las 40 horas semanales. Cada año se reducirán dos horas a la jornada laboral semanal, partiendo del esquema actual de 48 horas. En 2026, aún será de 48 horas a la semana, mientras que en 2027 la jornada será de 46 horas, en 2028 de 44 horas, en 2029 de 42 horas y en 2030 de 40 horas.
El objetivo de esta reducción gradual será que empresas y sectores productivos se adapten al cambio sin afectar sus operaciones. Sin embargo, en la reforma se dejó de lado la propuesta de hacer obligatorios al menos dos días de descanso obligatorios por semana laboral. La oposición insistió en que haya dos días de descanso por cinco laborables, pero Morena defendió el dictamen que sólo considera un día de descanso.
Manuel Huerta, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, explicó la decisión sobre la distribución del tiempo. “simplemente evita convertirlo desde ahora en la única fórmula constitucionalmente válida para todos los sectores”, señaló. Agregó que “lo responsable no es confundir la meta con una sola vía para alcanzarla. La meta es clara: bajar de 48 a 40 horas semanales. La forma concreta en que ese tiempo se distribuya puede variar, siempre con el principio de acuerdo, legalidad y mayor beneficio para las personas trabajadoras”.
Carolina Viggiano anunció el voto del Partido Revolucionario Institucional a favor, pero cuestionó el esquema de descanso. “La promesa original era muy simple y poderosa: cinco días de trabajo con dos de descanso. Esa fue la oferta electoral que se hizo a los trabajadores de México”, afirmó. Por su parte, el coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, señaló que el proyecto no cumple con el propósito de dar condiciones de bienestar.
“Pero seamos serios y honestos: hay una asimetría tremenda en la relación laboral entre patrones y trabajadores, y esto implica que en los hechos no hay garantías para modificar sustancialmente el régimen de descanso”, dijo Castañeda. El documento plantea que los asalariados podrán acordar con el empleador esquemas de distribución de la jornada laboral y de descanso.
Por cada seis días de trabajo se deberá otorgar, por lo menos, un día de descanso con goce de salario íntegro. Las primeras 12 horas extras se pagarán al doble y de la decimotercera en adelante se liquidarán al triple. Se define la obligación de los empleadores de llevar registro electrónico de la jornada laboral de cada persona, con una multa de 250 a 5 mil unidades de medida y actualización a quienes incumplan. La minuta fue remitida a la Cámara de Diputados para su análisis y votación.
