Hermosillo, 07 de abril de 2026.- Seis personas fallecieron y otras permanecen hospitalizadas tras recibir sueros vitaminados en una clínica de Hermosillo, Sonora. De acuerdo con la información recabada, hay 10 personas afectadas por la aplicación de estos sueros, mientras que un caso adicional presentó síntomas tras una inyección en la rodilla.
De las 10 personas afectadas por los sueros, seis fallecieron. Dos personas afectadas permanecen hospitalizadas y dos fueron dadas de alta. El caso número 11, que no recibió suero sino una inyección en la rodilla, presentó síntomas y ya fue dado de alta. Algunas de las víctimas identificadas son Jesús Almeida Flores, Sebastián Almeida, Catalina Figueroa, Zahid Alberto Castro Lagarda y Dinora N.
Los análisis preliminares de laboratorio muestran evidencia de una posible contaminación bacteriana en los pacientes. David Kershenobich señaló que los pacientes presentaron “cifras de glóbulos blancos muy altos y coagulación intravascular, fenómenos que se asocian a sepsis”, lo cual es “una evidencia de que, a lo mejor, existe alguna contaminante bacteriana”.
Se está analizando la composición de los sueros, que no solo eran mezclas de vitaminas, sino de otras sustancias. Kershenobich indicó: “También se está analizando qué tenían esos sueros porque no nada más fueron mezclas de vitaminas, sino de algunas otras sustancias e incluso en algunos casos se anunciaron como células madre que obviamente no van a servir”. Agregó que “muchos de esos sueros no van a servir para nada”.
La clínica responsable se llama ‘Medicina Regenerativa Celular’ y está ubicada en Hermosillo, Sonora. Fue intervenida por la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Sonora y clausurada. Dentro del lugar se aseguraron medicamentos, soluciones inyectables, botellas con líquidos, expedientes, equipo de cómputo y dispositivos de videograbación.
El médico responsable se llama Jesús Maximiano Verduzco Soto, quien se denominaba médico homeópata y contaba con registro médico, al igual que la clínica estaba autorizada. Sin embargo, Jesús Maximiano Verduzco Soto se encuentra prófugo. La Fiscalía del Estado de Sonora está realizando la investigación penal del caso.
Un paciente llamado Julio Gaxiola narró en redes sociales su experiencia en la clínica, describiendo que había muchos mosquitos. Señaló que Jesús Maximiano portaba un mandil de plástico transparente lleno de polvo blanco y una jeringa grande para preparar el suero. Además, relató que una enfermera manipulaba jeringas y herramientas mientras comía galletas.
Las muestras de los sueros se analizan en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán en Ciudad de México. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) revisa la composición de los sueros. Zulema Yazmín, madre de Zahid, describió el estado de su familiar: “Se sentía muy mal, mareado. Se había desmayado en el baño, se abrió la cabeza. Vomitaba…”.
