Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- Se registró una divergencia en los reportes de los mercados financieros respecto al comportamiento de los metales preciosos y los hidrocarburos, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y factores macroeconómicos. Mientras algunas fuentes indican caídas significativas del 5.7% para el oro y del 7.7% para la plata en una jornada reciente, otros reportes diarios muestran variaciones mucho menores, lo que genera confusión sobre la magnitud exacta de los ajustes en los precios de estos activos refugio.
De acuerdo con datos duros que circulan en el análisis de mercado, el oro llegó a cotizar alrededor de 4,613 dólares por onza y la plata se ubicó en 71.6 dólares por onza tras los descensos reportados. Sin embargo, la información disponible presenta contradicciones, ya que otras mediciones diarias indican fluctuaciones mínimas, con el oro mostrando apenas un decremento de 0.04% y la plata incluso un incremento de 0.57%, sugiriendo que las caídas pronunciadas podrían corresponder a un periodo específico diferente al día de la publicación.
En el sector energético, la volatilidad persiste debido a la tensión internacional. El petróleo Brent se cotiza en 107.43 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se encuentra en 94.04 dólares. Por su parte, la Mezcla Mexicana de exportación registra un precio de 92.63 dólares por barril. Estos niveles se mantienen bajo la influencia de la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como por medidas políticas como la suspensión temporal de la Ley Jones en Estados Unidos impulsada por Donald Trump.
La dinámica del mercado ocurre en un entorno donde las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed), y las acciones de la Agencia Internacional de la Energía son monitoreadas de cerca por los inversionistas. El comportamiento atípico de los metales, que tradicionalmente funcionan como cobertura durante conflictos bélicos, contrasta con la situación actual de guerra, afectando también a las acciones de empresas mineras.
El tipo de cambio, por su parte, se establece en un fix de 17.81 pesos por dólar, reflejando la estabilidad relativa de la moneda mexicana frente a las turbulencias en las materias primas globales. La falta de claridad en la fecha precisa de las caídas reportadas y el contexto completo de las declaraciones de autoridades financieras mantienen a los analistas a la espera de mayor definición en las tendencias de los precios.
