Ciudad De México, 13 de julio de 2026.- La historia de los Mundiales registra encuentros y participaciones marcadas por conflictos armados, donde el fútbol se jugó bajo la sombra de la guerra. Un caso emblemático ocurrió durante las eliminatorias del Mundial de México 1970, cuando El Salvador y Honduras se disputaron una serie de partidos mientras sus fuerzas armadas se preparaban para un conflicto. Este enfrentamiento, conocido como ‘La Guerra del Fútbol’, derivó en un conflicto armado que ocurrió entre el 14 y el 18 de julio de 1969.
En la Copa Mundial de 1974, celebrada en la República Federal de Alemania (Alemania Occidental), se vivió un duelo cargado de simbolismo político en plena Guerra Fría. La República Democrática de Alemania (Alemania Oriental) se enfrentó a su contraparte occidental en un encuentro que pasó a la historia como ‘El partido del Muro’, en referencia al Muro de Berlín. En ese partido, Alemania Oriental ganó con un marcador de 1-0.
Durante el Mundial de Fútbol México 1986, Argentina venció a Inglaterra con un marcador de 2-0 en cuartos de final. Este partido tuvo como antecedente la Guerra de las Malvinas entre ambos países, la cual ocurrió cuatro años antes del torneo y dejó cerca de mil muertos y 2 mil 500 heridos. En esa misma edición de 1986, Irak compitió mientras libraba una guerra de desgaste con su vecino Irán; dicho conflicto terminó dos años después del Mundial sin un vencedor.
En ediciones posteriores, naciones con recientes historiales bélicos también estuvieron presentes. Croacia participó en el Mundial de Francia de 1998, tras haber librado su guerra de independencia de 1991 a 1995. Asimismo, Serbia y Montenegro compitió en ese mismo torneo de 1998 bajo el nombre de República Federal de Yugoslavia, llegando con las secuelas de las Guerras Yugoslavas. Este equipo clasificó para los octavos de final, donde terminó derrotado por Países Bajos. Por otro lado, se registra que Costa de Marfil clasificó para la Copa del Mundo del 2006.
