Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- El papa León XIV se trasladó oficialmente al Palacio Apostólico del Vaticano, poniendo fin a más de una década en que la residencia pontificia estuvo deshabitada. La Santa Sede anunció que el pontífice, cuyo nombre de nacimiento es Robert Francis Prevost, tomó posesión de sus apartamentos en el histórico edificio, tras nueve meses de su elección en mayo de 2025. El traslado marca un cambio respecto a su predecesor, el papa Francisco, quien desde 2013 rechazó vivir en el palacio para evitar sentirse aislado y optó por la más modesta Casa Santa Marta.
Las obras de reforma fueron necesarias debido a problemas de goteras, humedades y la necesidad de renovar los circuitos eléctricos y de fontanería tras doce años de desuso. Aunque el comunicado oficial no precisó la ubicación exacta de la nueva habitación privada del papa, medios italianos citados por la agencia EFE apuntan a que León XIV podría instalarse en la buhardilla del palacio, un espacio que incluiría un gimnasio y un dormitorio sin vistas directas a la plaza de San Pedro.
La decisión de regresar a la residencia oficial simboliza un posible retorno a ciertas tradiciones vaticanas. El papa Francisco había justificado su permanencia en Casa Santa Marta, un edificio de huéspedes dentro del Vaticano, como un gesto de sencillez y cercanía, argumentando que el Palacio Apostólico podía generar una sensación de “burbuja” o aislamiento. Con este movimiento, León XIV, elegido tras el fallecimiento de Francisco, parece trazar un rumbo diferente en cuanto a su vida cotidiana y presencia institucional.
El traslado se produce en un contexto de renovación física y simbólica para la Santa Sede. La elección del nuevo pontífice en el cónclave de mayo del año pasado abrió un período de expectativas sobre la dirección de la Iglesia Católica. La ocupación del Palacio Apostólico, sede del poder papal durante siglos, es interpretada por observadores como un gesto que equilibra la continuidad con la tradición y la gestión de un legado marcado por el estilo reformista y cercano de su antecesor.
