Por Redacción
Ciudad de Mexico, 27 de julio de 2026.- De ser un partido sumamente posicionado que amagaba con ganar 15 de los 17 estados en los que habrá relevo de gobernador en 2027, Morena pasó a las dudas y a los escenarios catastróficos, señaló Ramón Zurita Sahagún en un análisis publicado por Quadratín México.
Según el experto, la dirigencia de Morena sabe que los estados de Aguascalientes y Querétaro se encuentran fuera de su alcance, pues refrendan la voluntad ciudadana hacia el Partido Acción Nacional (PAN), que ha gobernado esos territorios en años recientes. En estas entidades, el instituto político no cuenta con candidatos que puedan disputar el voto ciudadano.
El panorama se complica en Chihuahua, Campeche y Nuevo León, considerados de difícil acceso para el triunfo de los candidatos morenistas. En Campeche, el desastre de gobierno de Layda Sansores pesará sobre el candidato del partido; en Chihuahua, la batalla será cerrada contra quien designe el PAN; mientras que Nuevo León representa una pared para los gobiernos de izquierda, donde Morena podría relegarse hasta la tercera posición.
Otros estados como Baja California, Baja California Sur, Colima, Michoacán, Sinaloa, San Luis Potosí y Zacatecas advierten dificultades para generar el voto del triunfo. En Baja California existe una lucha soterrada entre la militancia, mientras que en Baja California Sur, el empecinamiento del gobernador por cargar los dados a favor de una candidata resquebraja la unidad. Colima muestra fragilidad con una aspirante favorita que no es bien recibida ni por los militantes de su propio partido.
En Michoacán, Sinaloa y Zacatecas, los aspirantes pagarán las consecuencias de la violencia. Por su parte, en San Luis Potosí, el Partido Verde ya decidió que esa es su plaza y no la dejará perder; de haber disputa, esta será entre verdes y priistas.
Aunque Guerrero, Nayarit, Quintana Roo, Sonora y Tlaxcala podrían representar las mieles del triunfo, la descomposición partidista hace prever un gran riesgo. En Guerrero, Morena marcha sin adversario al frente y en Nayarit todo marcha bien, pero en Quintana Roo y Tlaxcala la decisión está sumamente polarizada.
En Quintana Roo, la disputa entre Eugenio Segura y Rafael Marín genera dudas sobre cuál será el elegido o si surgirá una tercera opción. En Tlaxcala, la mano de la gobernadora empuja por Alfonso Sánchez, mientras que Ana Lilia Rivera supera en todo al alcalde con licencia. Finalmente, Sonora se presenta como una encrucijada debido a los cuestionamientos hacia el gobernador Alfonso Durazo.
