Ciudad de Mexico, 24 de marzo de 2026.- México dejó de figurar entre los 10 países más felices del mundo según el Reporte Mundial de la Felicidad 2026, elaborado por expertos de la Universidad de Oxford en colaboración con Gallup y la ONU. El documento, difundido en el marco del Día Internacional de la Felicidad, indica que la nación descendió un par de posiciones en el ranking de 147 países, obteniendo una puntuación de 6.972 en la evaluación de vida, lo que representa una baja de 0.116 puntos respecto al informe de 2025.
A pesar de la caída en la clasificación, especialistas consultados por medios locales señalan que la disminución registrada es mínima y que el país mantiene un alto nivel de felicidad. La investigación destaca que, aunque México salió del grupo de los diez primeros, se mantiene por encima de naciones como Estados Unidos, Japón y Rusia en la tabla general de bienestar percibido.
El informe resalta un hito histórico para la región latinoamericana, pues Costa Rica se consolidó como el país más feliz de la zona y ocupó el cuarto lugar global con 7.439 puntos. Este desempeño ha llevado a los autores del reporte a investigar un denominado “efecto latinoamericano”, relacionado con los vínculos familiares, la convivencia social y los patrones de comunicación juvenil que prevalecen en la región.
Finlandia encabeza el listado por noveno año consecutivo, seguida por otros países europeos que completan el encabezado del ranking. En contraste, la posición de México refleja que factores como el acompañamiento, la red familiar y el apoyo emocional continúan siendo impulsores clave de la percepción de bienestar en la población, independientemente de los problemas estructurales que pueda enfrentar la nación.
La metodología del reporte se basa en la respuesta de las personas al calificar su vida en una escala del 0 al 10, promediando datos de los últimos tres años. Factores como el PIB per cápita, el apoyo social, la esperanza de vida, la libertad, la generosidad y la percepción de corrupción se utilizan para explicar las diferencias entre naciones, pero la clasificación final depende de la apreciación subjetiva de los ciudadanos sobre su propia existencia.
Con la publicación de estos datos, el debate se centra en cómo las naciones pueden preservar los elementos sociales que fomentan la felicidad, como la convivencia cotidiana y los hogares multigeneracionales, los cuales el informe de 2025 ya había identificado como asociados a los niveles más altos de satisfacción en México y Europa.
