Por Redacción
Santiago De Chile, 15 de marzo de 2026.- La líder opositora venezolana María Corina Machado asistió este sábado a la toma de posesión del presidente chileno José Antonio Kast, en un movimiento interpretado como parte de una estrategia para consolidar alianzas internacionales con la derecha y la extrema derecha global. Durante el evento en Santiago, Machado, a quien algunos medios y simpatizantes se refieren como “Premio Nobel de la Paz” aunque sin una verificación oficial del galardón, se reunió con una variedad de figuras políticas afines.
Su presencia en la ceremonia sirvió de plataforma para reforzar vínculos con líderes como el argentino Javier Milei y su vicepresidenta Laura Fernández, además del diputado brasileño Flavio Bolsonaro y representantes de los partidos europeos Vox (España) y Patriotas por Europa. La cobertura del diario español EL PAÍS América destacó que este encuentro perfila una clara estrategia internacional de la oposición venezolana.
Desde las redes sociales, Flavio Bolsonaro expresó su apoyo, escribiendo en su cuenta de X: “La ganadora del Premio Nobel de la Paz es siempre una inspiración para nosotros, que luchamos contra los retrocesos y el autoritarismo de las izquierdas”. Este respaldo público subraya el valor simbólico que Machado representa para estos sectores políticos.
La asistencia de Machado a un evento de esta naturaleza en Chile marca un paso significativo en su búsqueda de reconocimiento y apoyo externo, en un contexto donde el gobierno de Nicolás Maduro mantiene su control sobre Venezuela. La estrategia parece enfocarse en construir una red de respaldo entre gobiernos y partidos con posturas ideológicas similares en América Latina y Europa.
Si bien no se han difundido declaraciones oficiales directas de Machado sobre los objetivos específicos de su viaje, ni detalles concretos de acuerdos alcanzados, su participación activa en el circuito de eventos de líderes conservadores sugiere una diplomacia política paralela. El contexto de la toma de posesión de Kast, un presidente de línea dura y conservadora, proporciona el escenario ideal para este tipo de acercamientos.
Este movimiento se enmarca en una lucha más amplia por la influencia en la región, donde las alianzas ideológicas trascienden fronteras. Para la oposición venezolana, ganar el respaldo de figuras con peso internacional es crucial en su enfrentamiento contra el chavismo, aunque también puede polarizar aún más el panorama político latinoamericano.
