Nueva York, 18 de junio de 2026.- Una multitud que las autoridades cifran en millones de personas se echó a las calles este jueves para recibir a los jugadores de los New York Knicks, quienes celebraron su primer campeonato de la NBA desde 1973. El desfile se llevó a cabo tras la victoria del equipo el pasado sábado contra los Spurs de San Antonio, poniendo fin a una espera de 53 años sin títulos.
La estrella del equipo, Jalen Brunson, expresó ante la afición: “Realmente lo hemos logrado”. Por su parte, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, destacó la magnitud del momento: “Durante 53 largos años hemos mirado. Durante 53 largos años hemos esperado. Ahora ganamos”. Mamdani añadió que “cuando nos dicen que algo es imposible, encontramos un camino. Ganamos”, calificando el logro como “el nuevo estándard para la grandeza” y describiendo el ambiente como una muestra de “alegría pura y sin filtros”.
Para garantizar la seguridad del evento, la jefa de la policía de Nueva York, Jessica Tisch, movilizó a 10,000 agentes. Las medidas fueron reforzadas después de que, tras la victoria del sábado, se produjeran disturbios y las autoridades avisaran de que el sur de Manhattan no podría acoger a todos los que quisieran festejar.
En un hecho histórico, los Knicks han aceptado la invitación del presidente Donald Trump para visitar la Casa Blanca. Será la primera vez durante los dos mandatos de Trump que un campeón de la NBA acude a la residencia presidencial, ya que los otros campeones anteriores siempre rechazaron la invitación. El dueño del equipo, James Dolan, acompaña a la plantilla en esta celebración que marca un hito en la franquicia.
