Por Redacción
Ciudad de Mexico, 29 de julio de 2026.- En una sociedad donde gran parte de los servicios dependen de internet, miles de personas mayores encuentran obstáculos para realizar trámites, acceder a servicios de salud, administrar sus finanzas o simplemente mantenerse comunicadas. Esta realidad, conocida como brecha digital gris, no solo refleja diferencias en el acceso o uso de las tecnologías de la información, sino que también evidencia una forma de desigualdad que limita el ejercicio de derechos y reduce la participación de un sector de la población en la vida económica y social.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, apenas una de cada tres personas mayores de 75 años en México utiliza internet. Un estratega en Consciencia y Responsabilidad Digital señaló que este fenómeno puede traducirse en formas de edadismo digital, descrito como “el edadismo invisible que excluye a las personas mayores”.
Con frecuencia, las aplicaciones carecen de elementos básicos de accesibilidad, como la posibilidad de aumentar el tamaño de la tipografía, mejorar el contraste, simplificar la navegación o reducir el número de pasos para completar una operación. Estas barreras técnicas contribuyen a que muchas personas mayores perciban el entorno digital como un espacio distante y complejo, según estudios del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM.
Aunque una proporción importante de este grupo etario dispone de un teléfono móvil, su uso suele limitarse a llamadas o mensajes básicos. Esto se debe, principalmente, a la falta de acompañamiento para aprovechar aplicaciones y servicios digitales, lo que profundiza la exclusión tecnológica en el país.
