Por Redacción
San Francisco, 21 de marzo de 2026.- Un jurado federal en San Francisco declaró culpable a Elon Musk de engañar a los accionistas de Twitter durante el proceso de compra de la red social en 2022. El veredicto, emitido el viernes 20 de marzo, establece que el magnate realizó declaraciones engañosas que impactaron el valor de las acciones, aunque existe discrepancia entre las fuentes consultadas sobre si la maniobra fue calificada explícitamente como “deliberada” por el tribunal.
La demanda fue presentada originalmente en 2022 en nombre de inversionistas que vendieron sus títulos entre el 13 de mayo y el 4 de octubre de ese año. Los hechos centrales giran en torno a afirmaciones realizadas por Musk en mayo de 2022 respecto a la existencia de cuentas falsas en la plataforma, las cuales, según la acusación, provocaron una caída artificial en el precio de la acción antes de concretarse la adquisición por 44 mil millones de dólares.
De acuerdo con estimaciones citadas por medios financieros como CNBC, los daños y perjuicios derivados de este engaño podrían ascender a 2,600 millones de dólares, aunque el monto definitivo aún debe ser determinado por la corte. Otras fuentes legales indican que la cifra final podría alcanzar “miles de millones de dólares” una vez que se cuantifiquen las pérdidas sufridas por los demandantes.
Este resultado contrasta con otros procesos legales recientes envolvendo al empresario. El mismo día del veredicto en San Francisco, un tribunal en Texas exoneró a Musk en un caso por difamación. Asimismo, en 2023, un jurado del mismo tribunal federal donde se dictó esta sentencia lo había declarado inocente en un litigio similar relacionado con Tesla, lo que subraya la complejidad de los distintos frentes judiciales que enfrenta el CEO.
Tras conocerse la decisión, los abogados de la defensa de Musk han anunciado su intención de apelar el fallo, aunque no se ha especificado la fecha exacta para presentar dicho recurso. Por su parte, los representantes legales de los accionistas demandantes celebraron la determinación del jurado como un paso crucial para obtener compensación por las pérdidas financieras sufridas durante la volatilidad del mercado provocada por las declaraciones del empresario.
El caso pone de manifiesto la responsabilidad corporativa de las figuras públicas al realizar afirmaciones que afectan los mercados bursátiles. Mientras se aguarda la cuantificación final de la indemnización y los posibles movimientos de apelación, la industria tecnológica observa con atención las implicaciones de este precedente para futuras comunicaciones de ejecutivos hacia sus inversionistas.
