El Paso, 27 de mayo de 2026.- Deisy Rivera Ortega fue detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el 14 de abril durante una cita migratoria en una oficina de El Paso. La mujer acudió al encuentro con su esposo, el sargento de primera clase Jose Serrano, quien cuenta con casi 28 años de servicio en el ejército de EE.UU. La cita formaba parte del proceso de ‘parole in place’, un mecanismo destinado a regularizar la situación de familiares de militares.

Rivera Ortega, originaria de El Salvador e ingresada a EE.UU. en 2016, solicitó asilo previamente. En 2019, un juez ordenó su deportación pero le concedió una ‘retención de expulsión’ que le permitía permanecer en el país. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que es una ‘extranjera ilegal con antecedentes penales’, condenada por entrada ilegal, y la mantiene bajo custodia a la espera de su expulsión, considerando incluso enviarla a un tercer país como México.

“Simplemente se llevaron a mi esposa”, declaró Jose Serrano. El militar afirmó que “la detuvieron sin ninguna orden, sin ninguna orden de arresto… Se llevaron a mi esposa. No me dicen nada”. Ante la posibilidad de deportación a México, Serrano señaló: “No conocemos a nadie en México”. Aunque expresó su amor por la institución castrense, distinguió: “No es el ejército, señor. Es el ICE. El ICE está fuera de control en este momento, señor, y nos”.

El DHS respondió a estos casos indicando que “el hecho de prestar servicio militar no exime a los extranjeros de las consecuencias de infringir las leyes de inmigración de los Estados Unidos”. Esta postura se alinea con la eliminación, en abril de 2025, de una directriz de 2022 que consideraba el servicio militar de un familiar como un ‘factor atenuante significativo’ en decisiones de deportación.

En otro frente, dos médicos venezolanos fueron detenidos por autoridades migratorias en Texas en menos de una semana. La doctora Bibi Bolívar fue arrestada en el aeropuerto de McAllen mientras viajaba con su hija de cinco años, ciudadana estadounidense, quien fue separada temporalmente antes de ser entregada a familiares. Sebastián Arruarana, vocero del caso, informó: “El viernes pasado a ella la detuvieron y ese mismo viernes a las 9 de la noche pudimos conseguir con distinta logística y con la familia que a esa hora liberaran a Milena, la hija. Y ahora Milena ya está reunida con el padre. Todavía queda la liberación de Bibi”.

Arruarana enfatizó la importancia de los galenos: “Lo importante que son los médicos internacionales, lo importante que es que estén acá, que puedan volver con su familia, a su trabajo, con sus pacientes. La comunidad de McAllen los necesita. No vamos a parar hasta que Vivi esté libre”. Por su parte, el doctor Ezequiel Véliz fue detenido en un retén de la Patrulla Fronteriza en Sarita, Texas. Véliz, quien atendía enfermedades crónicas en comunidades vulnerables, se encontraba en un proceso migratorio pendiente.

Joseph Williams, representante legal de Véliz, explicó: “Él se encontraba en un proceso migratorio pendiente. Cuando lo detuvieron, le solicitaron su documentación y nos orillaron para verificar su estatus. Después de varias horas, finalmente fue detenido”. La defensa informó que ya se solicitó una audiencia de fianza. Víctor Badel, abogado involucrado, comentó tras una audiencia reciente: “Acabo de tener la audiencia para que se acordara la liberación del Dr. Ezequiel Véliz. Estoy muy cont”.

Adicionalmente, la administración Trump está intentando forzar a Reddit para que revele la identidad de un usuario que publicó mensajes críticos sobre las acciones del ICE. Una citación para obtener los datos del usuario fue emitida por la Oficina del Fiscal de Washington, D.C., y el caso se encuentra ante un gran jurado federal.

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