Por Redacción
México, 18 de marzo de 2026.- El esperado regreso de Christina Aguilera a México terminó en una ola de quejas por parte de sus seguidores, quienes denunciaron que el concierto ofrecido anoche en el Palacio de los Deportes de la capital fue demasiado breve, careció de innovación y estuvo plagado de errores, incluyendo un desliz geográfico de la artista al confundir la Ciudad de México con el estado de Nuevo México, en Estados Unidos.
Según reportes de asistentes y medios locales, el espectáculo, que congregó a una multitud estimada en 20 mil personas, tuvo una duración de menos de una hora, con versiones cortas de sus éxitos y un retraso considerable en su aparición en el escenario. La decepción se agravó por la percepción de una producción escénica “raquítica” y “pobre”, descrita por algunos críticos como hecha “con bolsas de plástico”, y por la ausencia de coreografías elaboradas y efectos especiales.
El setlist interpretado por Aguilera fue señalado como idéntico al que ha presentado en festivales mexicanos recientes, como el Tecate Emblema 2024 y la Feria de Aguascalientes del mismo año, lo que generó críticas por la falta de un show exclusivo y renovado para su presentación en solitario. Además, algunos asistentes cuestionaron su condición física, señalando que “ya no baila como antes”.
El momento más polémico del evento ocurrió cuando la cantante, dirigiéndose al público, cometió un error al nombrar a la sede. “¡Hola, Nuevo México!”, exclamó, generando un inmediato rechazo entre el público que coreó la corrección: “¡Es México!”. Este desliz fue ampliamente criticado en redes sociales, donde se viralizó como una muestra de desconexión.
Pese al tono general de decepción, algunas fuentes indican que la reacción no fue unánime, pues otros fanáticos salieron en defensa de la intérprete, destacando la emoción de poder verla en vivo después de varios años de ausencia en el país. Sin embargo, las quejas por la corta duración del show y su alto costo, sin un monto específico revelado, predominaron en la conversación posterior al evento.
Hasta el momento, ni Christina Aguilera ni su equipo de representación ni los organizadores del concierto han emitido una declaración oficial para abordar las críticas recibidas. El incidente pone en evidencia las altas expectativas que generan los espectáculos de artistas internacionales de su talla y la sensibilidad del público mexicano ante la percepción de un trato o una producción que no cumpla con lo esperado para el precio pagado.
