Ciudad De México, 18 de junio de 2026.- Un estudio poblacional publicado en la revista Criminology señala que la relación entre el alcohol y la violencia podría debilitarse con el uso de medicamentos como Ozempic. La investigación, realizada con una muestra de 821 adultos que habían usado medicamentos GLP-1, encontró que la impulsividad y el consumo de alcohol se asociaban con la comisión de delitos violentos, pero estas asociaciones eran significativamente más débiles entre los usuarios de agonistas del receptor de GLP-1.
Según los datos extraídos del análisis, la relación entre impulsividad y violencia se redujo en torno a un 62%, mientras que la relación entre alcohol y violencia disminuyó en torno al 52%. Los agonistas del receptor GLP-1 imitan una hormona que regula el apetito y actúan sobre el intestino y el cerebro.
Daniel C. Semenza, criminólogo de la Universidad de Rutgers, Estados Unidos y autor principal del estudio, explicó: “Cada vez hay más evidencia de que estos medicamentos pueden afectar procesos como el deseo compulsivo, la sensibilidad a la recompensa, la regulación del estrés y el control de los impulsos”. Sobre el mecanismo observado, Semenza añadió: “La interpretación más simple es que debilitan la transición entre el impulso y la acción, no que eliminen la impulsividad”.
A pesar de los hallazgos, el estudio no permite hablar de efectos directos sobre la criminalidad ni demuestra que los medicamentos GLP-1 reduzcan la violencia. Cristóbal Morales precisó: “Este estudio no demuestra que los GLP-1 reduzcan la violencia”. No obstante, Morales indicó que el trabajo “sí refuerza una idea cada vez más sólida: estos tratamientos actúan sobre circuitos cerebrales relacionados con la recompensa, las adicciones y el control de impulsos”.
