Redacción
Una de las cuestiones clave que la autoridad investigadora debe aclarar es si hay un lucro económico directo para Alonso Cacho Silva debido a los contratos asignados a las empresas mencionadas.
La corrupción en el ámbito público no es un objetivo en sí, sino una vía para lograr beneficios individuales. En el caso de Alonso Cacho Silva, la investigación debe indagar si hubo flujo de fondos hacia el funcionario o sus allegados como contrapartida por los contratos concedidos a Tridstar, Hemty e Imago.
Las acusaciones ante la Secretaría Anticorrupción sugieren un patrón de beneficios que podría abarcar pagos en efectivo, prestaciones no monetarias, y quizás transferencias a través de empresas simuladas o prestanombres.
La Unidad de Inteligencia Financiera dispone de métodos para rastrear estas transacciones. ¿Los ha empleado? ¿Ha encontrado movimientos atípicos en las cuentas del funcionario o sus familiares?
La sociedad civil demanda seguir el camino del dinero. Porque sin repercusiones económicas para quienes desvían fondos públicos, la corrupción seguirá siendo una actividad lucrativa.
