San Petersburgo, 04 de julio de 2026.- Decenas de drones ucranianos atacaron San Petersburgo, en Rusia, donde una terminal petrolera fue alcanzada y un artefacto se estrelló en la zona del complejo histórico de Peterhof sin causar daños. El gobernador de la ciudad, Alexander Beglov, informó que Rusia abatió más de 70 drones ucranianos sobre los cielos de la urbe.
“El ataque alcanzó la zona de un terminal petrolero en el distrito de Kirovski”, detalló Beglov, quien añadió: “Se han resuelto las consecuencias técnicas y no ha habido víctimas”. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que en esta andanada de ataques resultó alcanzada también la base naval rusa de Kronstadt, en San Petersburgo.
“Las fuerzas de defensa de Ucrania atacaron infraestructuras petroleras portuarias que generan ingresos para la guerra que libra a Rusia, y también hubo ataques exitosos contra Kronstadt, un importante objetivo militar”, declaró Zelenski. El ataque se produjo en medio de versiones contradictorias de Moscú y Kiev sobre el control de Kostiantinivka, una localidad estratégica del este de Ucrania.
Mientras Rusia afirmó haber interceptado durante la noche cerca de 500 drones ucranianos y diez misiles Flamingo, el ejército ucraniano negó que los rusos hayan tomado Kostiantinivka, como afirmó Moscú el viernes. Andrii Kovaliov, portavoz del ejército ucraniano, dijo que los defensores ucranianos mantienen sus posiciones en la localidad y que la situación está bajo control de las fuerzas ucranianas.
“Los defensores ucranianos mantienen sus posiciones. La situación es difícil, pero está bajo control de las fuerzas ucranianas”, aseguró Kovaliov. El portavoz detalló que los rusos se infiltraron en pequeños grupos en la ciudad de Kostiantinivka, y que el viernes llevaron a cabo 11 intentos de asalto.
La ofensiva ucraniana se produjo después de un ataque ruso contra Kiev que provocó la muerte de 30 personas esta semana. Asimismo, el ataque ocurrió apenas unas horas después de un ataque ruso contra la ciudad ucraniana de Sumi, en el norte del país, que provocó la muerte de cuatro personas, entre ellas una menor.
