Ciudad De México, 01 de abril de 2026.- Existe una divergencia de versiones respecto al impacto y origen de la presencia de hidrocarburos en las costas del Golfo de México. Mientras la secretaria de Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, afirmó que tras inspecciones en el Sistema Arrecifal Veracruzano no se han detectado daños severos ni rastros de hidrocarburos, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México informó haber recibido reportes ciudadanos de 96 sitios costeros con arribo de material.

La titular de Semarnat declaró: “Venimos todos aquí a ver cómo están las playas… a dar esa tranquilidad de que estamos trabajando en conjunto para que las playas estén limpias y la gente pueda disfrutar”. Por su parte, Miguel Ángel Miranda Mendoza, subdirector de Pemex, informó que se han limpiado mil 300 kilómetros mar adentro y toda la línea costera desde Coatzacoalcos hasta Punta San Juan. La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que las playas del golfo de México ya están limpias tras el trabajo permanente de las autoridades.

Sin embargo, Manuel Llano Vázquez Prada, fundador de CartoCrítica, A.C., explicó que el derrame ha alcanzado dimensiones sumamente grandes, con al menos 933 kilómetros de línea de costa afectados. La Red Corredor Arrecifal detalló que de los 96 sitios registrados, 54 se reportan sin atención, en 14 la limpieza fue realizada por las comunidades con sus propios medios, en 20 casos hubo colaboración comunitaria con autoridades y únicamente 8 sitios han sido atendidos por Pemex. Además, persisten reportes sobre una mancha considerable documentada por pescadores cerca del Faro de Santiaguillo, en la zona centro de Veracruz.

En cuanto al origen del evento, las autoridades del Gobierno mexicano atribuyeron la contaminación a tres fuentes: el vertimiento ilegal de un buque y dos emanaciones naturales provenientes de chapopoteras, fenómeno que se acentuó por el reciente frente frío. No obstante, 17 organizaciones ambientalistas denunciaron que el derrame comenzó en febrero en torno a un oleoducto de Pemex de 36 pulgadas de diámetro, específicamente el ducto Old AK C que transporta crudo entre la plataforma Akal-C y la Terminal Marítima Dos Bocas.

Según registros de las organizaciones, el vertido se detectó desde el 6 de febrero en imágenes satelitales frente a Campeche. Entre el 7 y el 14 de febrero, el buque Árbol Grande, operado por Constructora Subacuática Diavaz bajo contrato con Pemex, permaneció sobre el ducto. Manuel Llano Vázquez Prada señaló: “Eso no es la chapopotera de Cantarell” y “No es un barco que casualmente pasa por ahí”, agregando que el aviso oficial se emitió mes y medio tarde.

Pedro Álvarez Icaza, comisionado de Áreas Protegidas, detalló que se encontraron evidencias mínimas de hidrocarburos en siete de las nueve áreas naturales protegidas vigiladas en Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, las cuales ya han sido recolectadas. Una misión de la Unesco confirmó la ausencia de impactos en los arrecifes veracruzanos. Bárcena indicó: “Creemos que no (hay daño), pero igual lo estamos valorando. El Sistema Arrecifal de Veracruz es una de nuestras Áreas Naturales Protegidas más importantes”.

Ante la situación, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México demandó suspender de forma inmediata las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en la región y anunció una jornada de movilizaciones para el 5 de abril en las diferentes regiones afectadas. La organización advirtió: “Los recorridos más recientes en playas muestran que el hidrocarburo sigue arribando en varios sitios, lo que exige mayores esfuerzos de limpieza tanto por parte de las comunidades como de las autoridades”.

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