Berlín, 01 de junio de 2026.- El pasado 20 de mayo de 2026 fue detenido en Alemania un matrimonio de nacionalidad alemana y origen chino acusado de sustraer informaciones sobre tecnología militar en universidades del país. Este hecho se suma a una serie de operaciones recientes contra redes de espionaje atribuidas a Pekín en territorio europeo.
Según los datos recabados, una treintena de agentes y colaboradores chinos han sido descubiertos en Europa y su entorno únicamente en los últimos dos años. Las autoridades han aplicado distintas medidas contra los implicados: algunos fueron detenidos, varios expulsados y otros se encuentran a la espera de juicio. Por su parte, China suele negar todas las acusaciones de espionaje y las califica de infamia.
La actividad de estas redes ha generado respuestas gubernamentales en diversos países. En marzo de 2026, el Gobierno de Italia expulsó a ocho ciudadanos chinos acusados de vigilar e intimidar a integrantes de la diáspora. Previamente, en 2022, el Gobierno de Países Bajos actuó contra dos oficinas clandestinas instaladas en Ámsterdam y Róterdam. La ONG Safeguards Defenders informó que Pekín había instalado 102 oficinas de seguridad no autorizadas en 53 países, entre ellos España.
En Alemania, este no es el primer caso de la índole. En abril de 2024 fue detenido Jiang G., asistente del eurodiputado ultraderechista Maximilian Krah, del partido AfD, por espiar para China. En ese mismo mes, tres ciudadanos alemanes identificados como Thomas R., Ina R. y Herwig fueron acusados de transferir ilegalmente conocimientos tecnológicos militares.
Engin Eroglu describió la operación china como “significativamente más profesional, amplia y diversificada”. El eurodiputado señaló que los objetivos incluyen “innovaciones tecnológicas, infraestructuras críticas, procesos de toma de decisiones políticas y redes de disidentes chinos en Europa”.
Sobre la capacidad operativa, Eroglu detalló: “La plantilla de personal de los servicios de seguridad e inteligencia de China se estima entre 100.000 y 800.000 efectivos, según diversas estimaciones. En comparación, Estados Unidos cuenta con unos 30.000 oficiales de inteligencia, y los Estados miembros de la UE en conjunto tienen aproximadamente entre 35.000 y 40.000”. Finalmente, subrayó que “Alemania, con su potente base industrial y de investigación, sigue siendo un objetivo clave”.
