Ciudad De México, 31 de mayo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el Programa Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), al afirmar que sin este mecanismo el precio de la canasta básica estaría aproximadamente 20% más alto. La mandataria enfatizó que la inflación en México se encuentra contenida, a pesar del incremento desmesurado en los precios de los combustibles derivado de la situación en Medio Oriente, particularmente en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz.
Sheinbaum precisó que el programa permite contar con una canasta básica de 24 productos en 910 pesos, un monto menor a los más de 1,000 pesos que registraba anteriormente. “Probablemente estarían como 20% más altos esos productos, si no se hubiera llegado al acuerdo desde 2022… incluso bajó porque estaba en más de $1000 pesos, ahora está en $910 y en algunos lugares lo venden incluso a menos”, señaló la presidenta.
Respecto a los combustibles, la jefa del Ejecutivo explicó que se realizaron acuerdos con empresarios gasolineros el año pasado para evitar que subiera el precio de la gasolina magna. Estas acciones implicaron apoyar la reducción de impuestos, subsidiando el precio de la gasolina y el diésel. Sheinbaum indicó que, de no haberse concretado dichos acuerdos, el diésel debería estar alrededor de 35 pesos y la gasolina Magna sobre 31 o 32 pesos.
“Lo hicimos el año pasado y eso ayudó a contener la inflación para que no suba el precio de la gasolina magna, apoyando para reducir impuestos, es decir, subsidiando el precio de la gasolina y el diésel, ahora, para que no se incrementen tanto los precios”, detalló Sheinbaum, quien añadió que continúan trabajando con comercializadores, tiendas de autoservicio y mercados para mantener la canasta básica del Pacic.
Por su parte, Carlos Gabriel Lerma Cotera, subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), informó que la inflación observada en 2025 fue de 3.7%, mientras que en marzo de 2026 el dato ascendió a 4.6%. Lerma Cotera explicó que este incremento reciente deriva de factores identificados en el sector agrícola, específicamente en productos como jitomate, papa, tomate y cebolla.
El funcionario subrayó que el aumento en estos alimentos “tiene que ver con eventos estacionales y también con eventos climatológicos que sucedieron en las áreas productivas”. Asimismo, destacó que la visión del gobierno no se limita a las cifras estadísticas: “No lo vemos como un número, sino lo vemos como el impacto para todas las consumidoras y consumidores mexicanos cuando van a adquirir los bienes de primera necesidad al supermercado o cuando se suben al transporte público o también cuando pagan algún servicio como la telefonía o algún otro bien este mes tras mes”, concluyó.
