La Concordia, 07 de abril de 2026.- La empresa minera Vizsla Silver confirmó la identificación de los restos de Saúl Alberto Ochoa Pérez y Miguel Tapia Rayón. Con esta actualización, nueve de los diez colegas que se encontraban desaparecidos han sido localizados sin vida y un colaborador permanece desaparecido.
La compañía informó que mantiene comunicación cercana y permanente con las familias afectadas y continúa colaborando con las autoridades. Michael Konnert, Presidente y CEO de Vizsla Silver, declaró que “este es un desenlace profundamente doloroso y nuestras más sinceras condolencias están con todas las familias que hoy enfrentan la pérdida de sus seres queridos”.
El ejecutivo agregó que la prioridad de la compañía es “acompañar a las familias afectadas, asegurando que cuenten con apoyo integral y de largo plazo durante este periodo tan difícil”. Konnert subrayó que “honramos la memoria de nuestros colegas no solo en el recuerdo, sino también a través de nuestro compromiso con sus familias y con las comunidades de las que formaban parte”.
El secuestro masivo ocurrió cuando los diez trabajadores se encontraban en su residencia de descanso en La Concordia. Según testimonios de familiares citados por medios locales, los mineros fueron privados ilegalmente de su libertad la mañana del viernes 23 de enero. La lista de trabajadores encontrados sin vida incluye también a Ignacio Javier Vargas, Javier Valdez, Ignacio Salazar, José Castañeda, Jesús Antonio de la O Valdez, José Ángel Hernández y Antonio Jiménez.
Respecto a las causas del crimen, existen versiones divergentes. En febrero pasado, el Gobierno Federal sostuvo que los mineros fueron privados de su libertad luego de que sicarios de la facción conocida como ‘Los Chapitos’ los confundieron con integrantes del grupo rival denominado ‘Los Mayos’. Omar Hamid García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, explicó que “con las primeras detenciones que realizó el Ejército de cuatro personas, presuntamente responsables de la privación ilegal de la libertad, lo que mencionan es que fueron confundidos con integrantes de un grupo antagónico”.
No obstante, excolaboradores y trabajadores actuales de la empresa aseguraron que Vizsla Silver era objeto de extorsión por parte del grupo criminal y que, tras negarse a cubrir los pagos exigidos, los delincuentes decidieron secuestrar a los empleados. Roberto Hernández, dirigente de la Sección 17 del Sindicato Minero de Taxco, confirmó que su organización tuvo conocimiento de que los criminales solicitaron dinero a la empresa como condición para liberar a los trabajadores, pero que la compañía no pagó el rescate.
Hasta el momento, únicamente resta conocer el paradero de Antonio Esparza, el único colaborador que permanece desaparecido.
