Por Redacción

Ciudad de Mexico, 19 de marzo de 2026.- Una bomba de 250 kilos encontrada a 200 metros de la frontera colombo-ecuatoriana desató una crisis diplomática entre ambos países, con el presidente Gustavo Petro acusando a Ecuador de bombardear territorio colombiano y su homólogo Daniel Noboa negando categóricamente la acusación. El artefacto, que medía metro cincuenta y fue localizado en el departamento de Putumayo, fue detonado de manera controlada por las fuerzas de seguridad colombianas después de que una familia campesina lo descubriera.

Petro afirmó públicamente que “están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados”, asegurando que “se ha comprobado que la bomba en territorio colombiano es del ejército ecuatoriano”. El mandatario colombiano anunció que la investigación continúa y que habrá una nota de protesta diplomática por el incidente.

Por su parte, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa calificó de “falso” el señalamiento y respondió que “estamos atacando estructuras narco-terroristas en territorio ecuatoriano, que el gobierno de Petro permite operar libremente en la zona”. La confrontación verbal entre los dos mandatarios ocurre en un contexto de deterioro de las relaciones bilaterales que comenzó en enero de 2026.

El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez Suárez, informó que “en la zona de frontera entre Colombia y Ecuador la amenaza fue neutralizada y el riesgo para la comunidad ya fue eliminado”. Las autoridades colombianas realizaron la detonación controlada de la bomba encontrada y continúan investigando “cómo y por qué llegó ese artefacto explosivo a territorio colombiano”.

Según reportes periodísticos de medios internacionales, la bomba habría sido lanzada desde un avión militar ecuatoriano y encontrada días después por campesinos. Periodistas documentaron en terreno que el artefacto se arrastró unos 300 metros tras el impacto, lo que sugiere la posibilidad de que haya llegado a territorio colombiano de manera accidental.

La crisis se enmarca en un conflicto comercial que escaló en enero, cuando Ecuador impuso aranceles del 30% a importaciones colombianas, citando falta de acción en seguridad fronteriza. Colombia respondió con medidas similares que llevaron los aranceles hasta el 50%. El hallazgo de la bomba exacerbó la disputa, llevando al colapso de los canales diplomáticos formales entre ambos países.

Las investigaciones continúan para establecer las circunstancias exactas del incidente, mientras la tensión diplomática se mantiene alta en la región fronteriza donde operan grupos armados ilegales y organizaciones de narcotráfico que aprovechan las tensiones entre los dos gobiernos.

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