Cabo Cañaveral, 03 de junio de 2026.- Blue Origin prevé lanzar su cohete New Glenn antes de que termine este año, a pesar de una explosión registrada durante una prueba en Florida. La compañía ha recuperado el acceso a la plataforma de lanzamiento del Complejo 36 y asegura que gran parte de la infraestructura crítica ha sobrevivido al incidente.
Dave Limp, director ejecutivo de la empresa, indicó que varios componentes importantes de la infraestructura permanecen sin daños significativos. Específicamente, el complejo de almacenamiento de propelentes, que incluye tanques de oxígeno líquido, hidrógeno líquido y gas natural licuado, así como la torre de agua, se encuentran en buen estado. Aunque la estructura de soporte principal sufrió daños, la compañía determinó que podrá ser reparada en el lugar sin necesidad de ser desmontada y reemplazada.
Respecto al hardware, el propulsor ‘Never Tell Me The Odds’ y tres etapas superiores GS-2 almacenadas en las instalaciones de integración parecen haber resultado intactos. Limp descartó especulaciones sobre una aceleración hacia una futura configuración de nueve motores en la primera etapa y cuatro en la segunda. “La fabricación en serie de la configuración 7×2 avanza bien y continuaremos con ese plan al ritmo previsto, almacenando las etapas para su uso posterior”, afirmó el directivo.
La producción de la configuración actual de siete motores en la primera etapa y dos en la segunda continúa conforme a lo previsto. No obstante, Blue Origin anunció que abandonará definitivamente los planes de utilizar un nuevo transportador-elevador para el cohete y avanzará directamente hacia un sistema de integración vertical. La empresa mantiene una investigación activa sobre la ‘anomalía’ presentada durante la prueba de encendido.
Debido a la explosión, se advirtió que fragmentos generados podrían llegar a las costas cercanas durante los próximos días o semanas. Por motivos de seguridad, Blue Origin ha pedido al público no tocar ni acercarse a ningún resto que pudiera aparecer. El lanzamiento inicial tenía previsto situar 48 satélites de Amazon en la órbita baja terrestre.
