Ciudad De México, 04 de abril de 2026.- Dos investigaciones en México buscan mejorar el abordaje de la diabetes y sus complicaciones. Por un lado, un equipo científico desarrolla gotas oftálmicas basadas en la molécula vasoinhibina para tratar la retinopatía diabética, mientras que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) lleva a cabo un estudio sobre la predisposición genética a la enfermedad en diferentes regiones del país.
El investigador del Instituto de Neurobiología (INB) de la UNAM, Juan Pablo Robles, aseveró que contar con un medicamento accesible y no invasivo sería importante. Explicó que los tratamientos actuales para la retinopatía diabética consisten en inyecciones en el ojo que deben aplicarse de manera repetida; son costosas y no siempre logran detener el avance de la enfermedad.
La retinopatía diabética afecta a millones de personas en México y es la principal causa de pérdida visual en adultos jóvenes y en edad laboral. Desde hace más de 30 años, en el Laboratorio de Endocrinología Molecular del INB en Juriquilla, Querétaro, a cargo de la científica Carmen Clapp, se estudia el papel de la vasoinhibina sobre los vasos sanguíneos.
El equipo descubrió que la actividad biológica de la vasoinhibina se concentraba en tan solo tres de sus 123 aminoácidos, lo que permitió diseñar este nuevo fármaco y formularlo en forma de gotas oftálmicas. Actualmente, el equipo trabaja en el desarrollo de esta tecnología con el objetivo de llevarla a estudios clínicos en humanos.
Por otra parte, la doctora Laura Cecilia Bonifaz Alfonzo, titular de la Coordinación de Investigación en Salud de IMSS, informó sobre la investigación denominada ‘Huella molecular inflamatoria y metabólica de descontrol en pacientes que viven con diabetes y sus complicaciones’. En la primera fase del estudio participaron mil derechohabientes atendidos en Unidades de Medicina Familiar (UMF) en tres municipios.
Las unidades médicas donde se desarrolló el protocolo están localizadas en San Buenaventura, Coahuila; Perote, Veracruz; e Ixtlahuacán, Jalisco. Se analizó a pacientes que tienen la enfermedad, a otros sin diabetes y a personas diagnosticadas con prediabetes. Un primer hallazgo es que la diabetes no se comporta en forma similar entre los derechohabientes de las tres entidades.
El mayor riesgo de complicaciones se presentó entre la población de Coahuila, en segundo lugar Veracruz y Jalisco tuvo el mejor control de la enfermedad y menos secuelas. En la segunda parte de la investigación se encontró que Jalisco es donde hay una mayor predisposición genética y al mismo tiempo es la población con el mejor manejo de este padecimiento.
El sector de derechohabientes de la UMF en Jalisco coincidió en tener un mejor estilo de vida y condición física, en particular en las pruebas de caminata. En Coahuila se registró una menor actividad física y finalmente, Veracruz. En la UMF de Coahuila los pacientes tienen mayor tasa de dislipidemia, filtración glomerular -que lleva al daño renal- y mayor estado de inflamación.
La doctora Laura Cecilia Bonifaz Alfonzo detalló: “Lo que hicimos fue estudiar diferentes características, como variables en el estilo de vida, bioquímicas y antropométricas, sobre todo la parte de inflamación que es una característica molecular que nos interesaba mucho estudiar”.
