Ciudad De México, 06 de julio de 2026.- Abelardo de la Espriella obtuvo un triunfo apretado y cuestionado en las elecciones de Colombia con apenas 0.5 por ciento de ventaja frente a Iván Cepeda. De manera similar, Keiko Fujimori logró una cerrada victoria en los comicios de Perú con apenas 40 mil votos de diferencia.
Fujimori llega al poder bajo la bandera del orden y la mano dura contra la inseguridad. Por su parte, De la Espriella es descrito como un personaje presuntamente defensor de individuos vinculados con el crimen y los paramilitares, quien ostenta un discurso similar al de Bukele basado en la demagogia seudosecuritista y postula las premisas básicas de la contracultura reaccionaria de las nuevas derechas.
El común denominador de estos nuevos gobiernos electos en Colombia y Perú, sumados a los de Chile, Argentina, El Salvador, Ecuador, Bolivia y Honduras, es un discurso de mano firme, desprecio por la ley, repudio a los migrantes, rechazo a los derechos sociales adquiridos y renuncia a la autodeterminación soberana.
Steven Levitsky, profesor de gobernanza en la Universidad de Harvard y especialista en América Latina, caracteriza a esta nueva ultraderecha como rupturista y contraria a las instituciones republicanas. Según el académico, se trata de “una derecha menos liberal, que ataca los derechos de las minorías y tiene en general una relación más precaria con la democracia”.
