Los Angeles, 11 de julio de 2026.- Hombres con chalecos naranja y un logo similar al de una agencia gubernamental se hicieron pasar por trabajadores eléctricos municipales el 20 de junio en el sur de Los Angeles para detener a Jose de Jesus Cortez Delgado. Los agentes abordaron al ciudadano mexicano en español diciéndole: “Buenos días” y afirmaron: “We’re working for the city, we’re working on the light pole” (Trabajamos para la ciudad, estamos trabajando en el poste de luz), solicitándole que moviera su vehículo.
Cuando Cortez Delgado trasladó su camioneta a un callejón, varios agentes salieron de vehículos sin marcar, le apuntaron con armas y le gritaron: “Don’t move, hands up!” (¡No se mueva, manos arriba!). Tras su arresto, el migrante fue transferido a la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Aunque activistas, políticos y organizaciones pro-inmigrantes han atribuido en los últimos meses estas tácticas de engaño a ICE —reportando casos similares en Oregon, Connecticut, Nueva York y Chicago donde agentes se hicieron pasar por trabajadores de servicios públicos, constructores o mensajeros, e incluso colocaron una bandera mexicana en un vehículo para ganar confianza—, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) niega que sus agentes estén detrás de estas acciones.
Según una declaración enviada a EL PAIS, en la operación contra Cortez Delgado fueron los alguaciles federales, responsables de localizar fugitivos, quienes utilizaron el disfraz. ICE enfatizó: “This was not an ICE arrest” (Este no fue un arresto de ICE) y añadió que “ICE officers do not disguise themselves or pose as utility workers; any assertion to the contrary is categorically false. When our officers carry out operations, they clearly identify themselves” (Los oficiales de ICE no se disfrazan ni se hacen pasar por trabajadores de servicios públicos; cualquier afirmación en contrario es categóricamente falsa. Cuando nuestros oficiales llevan a cabo operaciones, se identifican claramente).
El DHS sostiene que el migrante era buscado porque en diciembre de 2020 fue encarcelado en Nevada acusado de asesinato y que permanecía en Estados Unidos sin autorización desde octubre de 1999, fecha en que expiró su visa de turista. Sin embargo, Ron Gochez, maestro y activista, indicó que la esposa de Cortez Delgado le informó que dichos cargos habían sido retirados y que su esposo no tenía problemas legales pendientes.
EL PAIS no pudo corroborar la información sobre la supuesta retirada de los cargos. La esposa del ciudadano mexicano declinó ser entrevistada por temor a represalias. Por su parte, el Servicio de Alguaciles de EE.UU. no respondió a una solicitud de comentarios sobre el método utilizado para efectuar la detención.
