Seattle, 07 de julio de 2026.- Donald Trump llamó a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para solicitar una revisión de la tarjeta roja del jugador estadounidense Folarin Balogun. Tras esta intervención, la FIFA revocó la suspensión de un partido al futbolista, permitiéndole participar en el encuentro decisivo contra Bélgica. La Asociación Real de Fútbol de Bélgica (RBFA) presentó inmediatamente una apelación contra la decisión del organismo rector.
El partido entre Bélgica y Estados Unidos se jugó la tarde del lunes 6 de julio en el Estadio de Seattle, donde Bélgica eliminó a Estados Unidos de la Copa Mundial 2026 con un marcador de 4-1 en los octavos de final. Tras anotar un gol, Romelu Lukaku y otros jugadores belgas celebraron imitando el baile característico de Donald Trump.
La UEFA calificó la intervención presidencial como “sin precedentes, incomprensible e injustificable” y afirmó que se había “cruzado una línea roja”. El organismo europeo advirtió que “cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada por sus guardianes, la integridad del juego está en juego y la credibilidad de una competición se ve socavada”.
Donald Trump defendió su acción asegurando: “Todo lo que hice fue pedir una revisión. No dije: ‘Tienes que hacer esto’. No pensé que fuera una falta. Pensé que era dos grandes atletas que chocaron entre sí y se enredaron”. El mandatario agregó que lo que le pareció “horrible” fue “el desempeño del árbitro”.
Sobre el oficial del encuentro, Trump declaró: “Nadie habla de eso. No sabía qué diablos era una tarjeta roja. Cuando me enteré dije: ‘debes estar bromeando’. Este árbitro, que es un poco sospechoso. Si revisas su pasado, no quiero decir eso porque no me gusta crear controversia, pero muy sospechoso… si quieres te proporcionaré el pasado”. Se recuerda que Donald Trump y Gianni Infantino son amigos desde al menos agosto de 2018.
