Londres, 23 de junio de 2026.- António Guterres, secretario general de la ONU, pidió acelerar la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables durante la Semana de la Acción Climática. El funcionario advirtió que el mundo afronta “una doble crisis”: energética, derivada de los conflictos en Ucrania y Medio Oriente, y ambiental, marcada por fenómenos climáticos extremos.

Guterres señaló que la comunidad internacional sigue “peligrosamente fuera de la senda” para limitar el calentamiento global a 1.5 grados sobre niveles preindustriales. Según sus declaraciones, las políticas actuales apenas reducirían las emisiones un 10 por ciento para 2035, frente al 60 por ciento que exige la ciencia. “La independencia energética no puede construirse sobre la dependencia del combustible fósil”, afirmó.

Para enfrentar esta situación, el secretario general pidió a los Gobiernos invertir en almacenamiento para integrar más energías limpias en las redes, así como avanzar en la electrificación del transporte y la industria con la meta de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. También reclamó financiación para apoyar a los países en desarrollo, protección para trabajadores y regiones dependientes de hidrocarburos, y medidas contra la desinformación científica.

En este contexto, Guterres presentó el Pacto Mundial del Metano, respaldado ya por 159 Estados y la Unión Europea. Explicó que el metano es responsable de cerca de un tercio del calentamiento actual y que su reducción es “una de las vías más rápidas y eficaces” para limitar el aumento de las temperaturas, pudiendo evitar entre 0.1 y 0.2 grados Celsius hacia 2050.

El plan establece como prioridades eliminar las fugas y la quema rutinaria de gas en el sector energético, impulsar una producción alimentaria con menos emisiones, favorecer prácticas agrícolas sostenibles y reforzar la captura del gas en vertederos y aguas residuales. La ONU subrayó que cerca del 80 por ciento del potencial mundial de reducción de este gas se concentra en los países del G20 y sus socios, siendo el sector de combustibles fósiles el que concentra el mayor margen de recortes hasta 2030.

Adicionalmente, Guterres presentó la Iniciativa de Transparencia Ambiental de la Inteligencia Artificial. Reconociendo “el potencial de progreso” que conlleva esta tecnología, pidió a las principales empresas del sector que “midan y hagan públicos los impactos ambientales completos de sus sistemas”, incluyendo huella de carbono, consumo de agua y uso de suelo. “No más costes ocultos. Es hora de ser transparentes”, dijo, al solicitar que los centros de datos se alimenten con energía renovable antes de 2030.

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