Madrid, 22 de junio de 2026.- El expresidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, declaró durante casi tres horas (156 minutos) este pasado miércoles ante la Audiencia Nacional para esclarecer presuntos negocios irregulares. Tras la comparecencia, el juez instructor José Luis Calama rubricó un auto en el que indica que el investigado no ha logrado “desvirtuar los indicios racionales de criminalidad”.

El magistrado mencionó específicamente una comida celebrada el 26 de enero de 2021 en el restaurante Portonovo de Madrid, donde estuvieron presentes el empresario Julio Martínez Martínez y el militante socialista Tomás Guerrero Blanco. Según el auto judicial, no queda claro si Zapatero fue el otro comensal o si tuvo conocimiento de dicha reunión de alguna manera.

La relación entre el expresidente y el empresario se remonta a 2011, año en que Martínez compró una vivienda a la familia Zapatero-Espinosa. Posteriormente, en febrero de 2020, el empresario fundó la consultora Análisis Relevante, entidad para la que trabajó Zapatero hasta finales de 2025. El juez Calama señaló durante la instrucción que “lo que sí está claro es que el dinero que entra en Análisis Relevante es básicamente para usted como persona física y para sus hijas”.

Ante las preguntas sobre su actividad, Zapatero describió sus labores como la elaboración de “informes generales de geoestrategia política, de economía y de las consecuencias”, aclarando que estos podían consistir en viajes, comidas o consultas y no necesariamente en documentos escritos. Sin embargo, un punto débil destacado en la investigación es la imposibilidad del expresidente de mostrar el rastro o huella tangible de dichas labores.

En el sumario no existe hasta el momento ninguna prueba directa de que Zapatero ejerciera presión contra un funcionario o autoridad pública para conseguir el rescate de 53 millones de euros entregado desde el Gobierno a la aerolínea Plus Ultra. A pesar de ello, el juez mantiene los indicios tras la declaración.

Al salir de los tribunales, José Luis Rodríguez Zapatero pidió la confianza de los ciudadanos y afirmó: “Siempre me conduje con decencia y con honradez, y ahora tengo por delante la tarea de demostrarlo”. Por su parte, el presidente Pedro Sánchez y el PSOE declararon su respaldo y empatía hacia el expresidente y sus hijas, quienes fueron imputadas un día después. “Confiamos en su inocencia”, señaló Sánchez.

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