Ciudad De México, 19 de junio de 2026.- El inicio de las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán fue aplazado después de que la delegación iraní suspendiera en el último minuto su viaje al complejo turístico de Bürgenstock, Suiza, debido a que el sur del Líbano siguió siendo blanco de ataques por parte de Israel.

La Casa Blanca confirmó que la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, también suspendió su viaje. Previamente, la administración había atribuido el aplazamiento a problemas logísticos y al deterioro de la seguridad regional, aunque fuentes indican que el vicepresidente podría retomar su desplazamiento en los próximos días si se mantiene la tregua entre Israel y Hezbollah.

Irán transmitió que la cuestión del Líbano es central para ellos y que de ella dependerá si las negociaciones se realizan, continúan o se detienen. Teherán denunció que los ataques israelíes constituyen una violación al primer punto del acuerdo preliminar firmado 48 horas antes, el cual establece la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el Líbano.

El memorando de entendimiento firmado esta semana contempla un periodo de negociación de 60 días para dar seguimiento al pacto inicial entre ambas potencias. Sin embargo, el gobierno suizo anunció la postergación, hasta una fecha no determinada, de las conversaciones previstas entre el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y la contraparte estadounidense.

Los hechos en terreno incluyen bombardeos israelíes en la madrugada del viernes que mataron a 21 personas en Líbano, así como la muerte de cuatro soldados israelíes, entre ellos el teniente coronel Dor Gedalia Ben Simhon, cuando su vehículo fue alcanzado cerca de Kfar Tebnit. Un funcionario estadounidense y un diplomático del Golfo confirmaron que Israel y Hezbolá pactaron un alto al fuego con efecto inmediato, negociado por mediadores de EE.UU.

Pese a los esfuerzos de tregua, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, declaró a través de la red social X: “Todo Líbano debe arder”. Ben-Gvir aseguró que su recomendación ha sido hablada con el primer ministro Benjamín Netanyahu y enfatizó: “Por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar. Basta ya de ping-pong. En Oriente Medio no se gana con respuestas medidas y contención: hay que volverse loco. Borrar. Aniquilar al terror”.

El funcionario israelí añadió que su deber supremo es defender a sus ciudadanos y soldados, afirmando: “Con todo el respeto a los estadounidenses, Israel debe dejar claro a todo el mundo que la sangre de nuestros hijos y la seguridad de nuestros ciudadanos no están a la deriva. Todo Líbano debe arder. Nuestro deber supremo es proteger a los ciudadanos de Israel y a los soldados de las FDI, y este compromiso prevalece sobre cualquier otra consideración”.

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