Dubái, 04 de junio de 2026.- El abogado y activista de derechos humanos David Haigh denunció este jueves la supuesta desaparición de Zeynab Javadli, exesposa del jeque Said Bin Maktum Bin Rashid al Maktum, y de sus tres hijas pequeñas. Según el letrado, nadie ha tenido contacto con ellas desde la noche del martes 2 de junio, fecha en la que alleges fuerzas policiales habrían intervenido su residencia.
Haigh señaló que la posible desaparición está relacionada con la batalla judicial por la custodia de las hijas de la expareja. El abogado afirmó: “Creo que la policía de Dubái, la seguridad del Estado de los EAU y las fuerzas que actuaban bajo las órdenes directas del gobernante, el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, atacaron la casa de Zeynab en la madrugada del martes 2 de junio”.
La madre de Javadli viajó a Dubái para buscar a su hija y encontró la casa familiar “cerrada con llave y vacía”, según relató Haigh. La mujer, quien inicialmente fue detenida en el aeropuerto antes de que se le permitiera la entrada, ahora se encuentra “atrapada en Dubái, sin poder salir”. El consulado de Azerbaiyán no cuenta con información sobre el paradero de las desaparecidas.
De acuerdo con la investigación, Javadli, una ciudadana azerbaiyana de 34 años, había sido advertida dos semanas atrás de que sería tratada con “fuerza coercitiva” si no retiraba su petición de custodia. Haigh destacó que durante años la mujer vivió con miedo a ser detenida y fue objeto de “abusos horribles e implacables por parte de las autoridades de Dubái”.
El jeque Said Bin Maktum Bin Rashid al Maktum es sobrino del emir y primer ministro emiratí Mohamed Bin Rashid e hijo del anterior emir. Sobre la valentía de su clienta, Haigh declaró: “Nunca dejó de luchar por sus derechos como mujer y como madre. Nunca dejó de proteger a sus hijas, y recientemente protegió a la mayor de un matrimonio infantil”.
En su denuncia, el abogado enfatizó la incertidumbre actual: “Amigos, familiares y abogados no han sabido NADA de ellas desde el martes por la noche”. Haigh concluyó advirtiendo: “Tememos por sus vidas”, mientras describe a Javadli como “la persona más valiente y audaz que he conocido, y la madre más entregada que he visto”.
