San Petersburgo, 04 de junio de 2026.- Rusia no descarta la posibilidad de una escalada militar contra Europa, al tiempo que continúa bombardeando Ucrania aún más intensamente. El presidente ruso, Vladimir Putin, declaró que confía en una ‘victoria inminente’ en la guerra, aunque sus fuerzas permanecen estancadas en la región de Donbas.
“La situación en el campo de batalla en Ucrania se está desarrollando de tal manera que Rusia puede hablar del fin inminente del conflicto. […] Nuestras tropas están avanzando en todas direcciones”, afirmó Putin. Sin embargo, el mandatario evitó establecer un cronograma exacto: “No es prudente dar una fecha concreta [para el fin de la guerra] en medio de los combates en Ucrania”, dijo.
La tensión se manifestó también en suelo ruso. Varios resultaron heridos por ataques con drones de Ucrania contra infraestructuras energéticas y portuarias en los distritos de Kronstadt, Kirov y Krasnoselsky en San Petersburgo. Las autoridades reportaron que al menos 50 drones fueron derribados en la ciudad, lo que provocó la cancelación de decenas de vuelos en el aeropuerto internacional debido a la amenaza.
Estos eventos ocurren mientras se lleva a cabo el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, uno de los eventos más importantes del Kremlin, que comenzó el miércoles y se extiende hasta el sábado. Se prevé que Putin hable el viernes en una sesión extendida donde abordará la situación interna del país y su guerra contra Ucrania.
A pesar de la retórica oficial, las fuerzas rusas enfrentan desafíos logísticos y tecnológicos. La principal conquista del Kremlin, la franja de territorio que une el sur de Rusia con Crimea, ya no es segura para sus convoyes debido a los ataques con drones de nueva generación Hornet. Además, Elon Musk le quitó al ejército ruso su brújula, la red de satélites Starlink.
En el frente económico, funcionarios del Banco de Rusia y del Ministerio de Finanzas advierten a Putin que el gasto militar, alrededor del 40% del presupuesto nacional, se está volviendo insostenible. Este escenario se desarrolla más de cuatro años después de que, el 24 de febrero de 2022, Putin ordenara a sus tropas deponer al gobierno del presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy e instalar un régimen títere en una Ucrania desarmada.
