Ciudad De México, 03 de junio de 2026.- La Organización Panamericana de la Salud (OPS) exhortó a los países sedes del Mundial de Futbol a fortalecer la vigilancia de la enfermedad, la vacunación y las medidas de respuesta rápida ante los brotes de sarampión. Ante el inicio del torneo la próxima semana, la OPS subrayó la importancia de recomendar la vacunación a las personas que estarán en México, Estados Unidos y Canadá, lo cual de preferencia debe realizarse dos semanas antes del inicio del viaje.
Las áreas con mayor riesgo identificadas son las regiones fronterizas, aeropuertos, puertos, estadios y otros lugares de concentración masiva de personas. Aunque la OPS emitió una alerta epidemiológica por el alza sostenida de los casos, aclaró que, de acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional, el certificado de vacunación contra el sarampión no es requisito de entrada a los países.
En cuanto a la situación en México, la transmisión del sarampión bajó más de 80 por ciento respecto del pico más alto registrado a mediados de febrero pasado, cuando en una semana se confirmaron mil 196 casos. Entre el 17 y el 23 de mayo la cifra se ubicó en 229 casos confirmados. No obstante, México acumula la mayor cantidad de casos confirmados en lo que va del año, con 11 mil 376.
El saldo fatal de la enfermedad asciende a 41 personas fallecidas por esta causa, de las cuales 14 han sido durante este año. En el contexto regional, en Estados Unidos se han registrado alrededor de mil casos y en Canadá poco más de mil.
A nivel global, entre el 1º de enero y el 13 de mayo de 2026 se confirmaron 100 mil 239 casos en los 155 estados miembros de la OPS. La región de Asia Sudoriental concentró 29 por ciento del total de casos, seguida por el Mediterráneo Oriental (21 por ciento), mientras las regiones de África y América representaron cada una 19 por ciento.
La OPS indicó que se deben difundir entre los viajeros cuáles son los síntomas del sarampión, a fin de que en caso de presentarlos busquen atención médica, usen cubrebocas y eviten el contacto cercano con otros durante los siete días siguientes a la aparición del sarpullido en la piel.
