Ciudad De México, 31 de mayo de 2026.- Rubén Moreira afirmó que para llegar al poder, López Obrador polarizó y dividió a México. “Le declaró la guerra a medio mundo y, en particular, a sus fantasmas”, dijo el exgobernador al evaluar el desempeño del Ejecutivo federal.
Moreira sostuvo que en el bando del gobierno y su partido “abundan los fanáticos, ignorantes, improvisados y resentidos”. Consideró que el Ejecutivo enfrenta retos no vividos en las últimas décadas, mientras que México no crece y su gobierno se encuentra quebrado.
En materia económica, el político aseguró que la propuesta de desarrollo de Morena restó competitividad al país y lo alejó de la suficiencia energética y alimentaria. Advirtió que la costumbre del partido oficial de espantar a los inversionistas no ayuda en días de sequía en obra y empleo, y que el déficit terminará solo si se frena el derroche y la economía crece.
Sobre la seguridad, Moreira indicó que el discurso permisivo en la materia inundó de violencia al país y lo colocó en una posición débil frente al poderoso y poco amable vecino del norte. Además, mencionó que México es frágil en el mundo de la diplomacia.
Como solución, planteó la necesidad de un nuevo gabinete con personajes a la altura de las circunstancias y no fanáticos políticos. Propuso echar atrás la reforma al Poder Judicial, reactivar contrapesos y garantizar elecciones limpias, así como detener los dispendios y malas prácticas heredadas por López Obrador.
Finalmente, señaló que urgen energía y alimentos, e impuso la necesidad de una agenda de seguridad que reclame acuerdos: uno con América del Norte y otro con las partes de la federación.
