Ciudad De México, 31 de mayo de 2026.- El Gobierno de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha abierto en los últimos meses las puertas de la segunda economía de América Latina a los bancos multilaterales de desarrollo, en un contexto donde el país se encuentra sumido en un letargo económico con un producto interno bruto (PIB) de 0.6% en 2025 que no termina de despegar.
Durante una visita a Palacio Nacional, la presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño, anunció que la entidad movilizará 3.000 millones de euros en México. Por su parte, el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF) ha realizado una inversión de 300 millones de dólares destinada al sector eléctrico.
Adicionalmente, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha extendido una línea de crédito de 25.000 millones de dólares para incidir en el Plan México. Frente a estas acciones, la mandataria ha solicitado a Hacienda que relaje los métodos del Servicio de Administración Tributaria (SAT) frente a las empresas.
Sobre el enfoque de estos recursos, Claudia Sheinbaum declaró: “Nosotros les planteamos que lo que nos interesa más en términos del financiamiento no es al Gobierno, sino a las empresas privadas europeas o de otras nacionalidades que quieran invertir en México, incluso empresas mexicanas”.
En relación con la estrategia de los organismos internacionales, Sergio Díaz-Granados señaló: “Ofrecemos a CAF como una plataforma para interactuar con los gobiernos y para promover el comercio y la inversión”. Esta semana, la presidenta también modificó de la mano del Congreso el marco con el que se elegirán los jueces en 2028.
