Ciudad De México, 30 de mayo de 2026.- La escasez de soldados, identificada por el ministro de Defensa Mykhailo Fedorov en enero como la principal debilidad del ejército ucraniano, ha renovado el debate sobre el reclutamiento de mujeres. Esta falta de efectivos obliga a miles de hombres en las Fuerzas Armadas a permanecer meses en posiciones de combate sin relevo ni descanso.
La discusión resurgió en abril cuando una docena de mujeres recibieron citaciones militares. Al respecto, el Ministerio de Defensa indicó que dichos casos fueron producto de errores informáticos. Asimismo, el ejército emitió un comunicado para negar cualquier plan de movilización encubierta de mujeres. Actualmente, solo las mujeres militares profesionales y los profesionales de la salud están obligados a registrarse en el censo militar.
Del total del ejército ucraniano, el 7% está compuesto por mujeres, lo que equivale a 75,000 efectivos, de los cuales 5,000 realizan funciones de combate. Las voces que más abogan por un sistema de movilización femenina son precisamente las mujeres que ya sirven en las filas castrenses.
El coronel del ejército Roman Kovalov señaló que el obstáculo para el reclutamiento femenino radica en la tradición y la cultura. “The problem is not whether it is necessary or useful, the problem is tradition, culture”, afirmó Kovalov. El militar agregó: “For our traditional society, a woman is the guardian of the home and the children’s educator. A man is the warrior and defender. The idea of mobilizing women would be perceived negatively by society”.
Andriana Kucher, periodista ucraniana de 33 años, manifestó que está considerando unirse a las Fuerzas Armadas este verano tras una reforma del sistema de reclutamiento que permitirá la retirada gradual de los soldados con más tiempo en servicio, incluidos voluntarios desde la invasión de 2022. Kucher comentó: “Female recruitment is a debate that causes much more unease than lowering the conscription age for young men. In a patriarchal society, the army is not seen as a place for us”.
Sobre la necesidad de relevos, la periodista stated: “It’s time to do it; someone has to relieve the soldiers who have been fighting for more than four years”. No obstante, advirtió sobre la percepción social: “But the forced mobilization of women would be interpreted by society as a sign that things are going very badly, as a last resort”.
