Ciudad De México, 28 de mayo de 2026.- La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México removió a tres funcionarios de sus cargos por presuntas conductas de corrupción y omisiones en la investigación del feminicidio de Edith Guadalupe Valdés Zaldívar, de 21 años. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, confirmó la decisión y señaló que no se permitirá que haya funcionarios que actúen de esta manera, mientras que la fiscal Bertha Alcalde Luján admitió un retraso “injustificable” de 15 horas en la reacción institucional.
La joven fue reportada como desaparecida el 15 de abril por sus familiares, quienes acudieron al Ministerio Público con la última ubicación compartida por la víctima en tiempo real, la cual señalaba el edificio ubicado en Avenida Revolución 829, colonia Nonoalco, alcaldía Benito Juárez. A pesar de contar con este dato específico desde un primer momento, las autoridades llegaron al inmueble hasta las 20:30 horas del 16 de abril. La fiscal Alcalde Luján declaró que esto “implicó una dilación de 15 horas […] lo que no se justifica de ninguna manera y será sancionado”, agregando que es “indignante” que no se haya actuado con la inmediatez requerida.
Según informó Clara Brugada, los tres funcionarios separados son: un ministerio público que no proporcionó la información sobre el domicilio; un policía de investigación señalado por presuntamente solicitar dinero a la familia para acelerar la búsqueda; y un segundo policía del turno siguiente que no llevó a cabo la visita a la dirección indicada. La fiscal advirtió que solicitar dinero a las víctimas es una conducta inaceptable y que se investigará si los agentes obstaculizaron el proceso, incluyendo la supuesta petición a la familia de esperar 72 horas para abrir la carpeta de investigación, algo contrario a la ley.
El cuerpo de Edith Guadalupe Valdés fue hallado en la madrugada del 17 de abril dentro de un departamento del edificio. Existen discrepancias en las primeras valoraciones sobre la causa de muerte: mientras la fiscalía indicó que la víctima fue asesinada con un desarmador encontrado en la caseta de vigilancia, presentando heridas en el tórax, otras valoraciones médicas iniciales sugieren que golpes muy fuertes podrían ser la causa del deceso. La necropsia servirá para confirmar la hipótesis y determinar la hora aproximada de la muerte.
Además de los elementos de la fiscalía, se indaga la posible obstrucción de la justicia por parte de la administradora y el vigilante del inmueble, quienes negaron que la joven hubiera ingresado y se negaron inicialmente a dar acceso a las cámaras de seguridad; ambos ya se encuentran declarando sobre el feminicidio. Respecto al avance del caso, Clara Brugada afirmó: “De ninguna manera va a quedar este caso impune. Sabemos que ya hay un detenido y que se están investigando todos los puntos”.
