Lima, 12 de abril de 2026.- Los peruanos acuden este domingo a las urnas para elegir presidente y un Congreso bicameral completamente nuevo, en unos comicios marcados por una alta fragmentación política y la incertidumbre sobre la gobernabilidad futura.
Para estas elecciones de 2026 se han registrado treinta y cinco candidatos presidenciales y treinta y siete partidos políticos, lo que constituye un récord nacional. En este escenario, la candidata líder en las encuestas es Keiko Fujimori, con aproximadamente entre el 11% y el 13% de las preferencias, seguida por Rafael López Aliaga, quien oscila entre el 9% y el 11.7%.
La volatilidad del electorado es notable: casi un tercio de los votantes aún no ha decidido su voto y más de cuatro de cada diez no están firmemente alineados con ningún candidato. Medios locales anticipan que el resultado obligará a una segunda vuelta presidencial y dejará un escenario de gobernabilidad incierto.
El contexto de estas elecciones se da en medio de cuestionamientos legales sobre la salida del expresidente Pedro Castillo, quien fue depuesto por el Congreso de Perú y detenido en diciembre de 2022. Guido Croxatto, abogado del depuesto mandatario, afirmó que la destitución de su cliente fue irregular.
“No hay que olvidar que el presidente constitucional fue mal destituido”, declaró Croxatto. El legalista señaló además que el sistema interamericano “fue lento en dar respuesta a lo que sucedió en Perú a finales de 2022, no sólo a la destitución irregular de Castillo, sino a los 60 muertos en las protestas”.
La inestabilidad política es una constante reciente en el país andino, que ha tenido ocho presidentes en menos de una década. Desde 2016, ningún presidente electo ha logrado completar su mandato.
En relación con el caso de Castillo, Croxatto visitó la semana pasada a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, para dialogar sobre el proceso de destitución de su representado.
