Tijuana, 10 de abril de 2026.- Disturbios se registraron la tarde del jueves 9 de abril al interior del Centro de Readaptación Social (CERESO) de la delegación La Mesa, en Tijuana, tras una confrontación entre personas privadas de la libertad. La Comisión Estatal del Sistema Penitenciario de Baja California (CESISPE) informó que el suceso se derivó de una riña entre tres internos en la yarda del edificio 6 de la sección varonil, donde se encontraban alrededor de 80 privados de la libertad.
De acuerdo con el Semanario ZETA, la riña se habría registrado a las 15:00 horas y provocó la movilización durante tres horas de al menos 300 agentes de diferentes corporaciones, incluyendo la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), la Policía Municipal y la Guardia Nacional, quienes activaron protocolos de seguridad. Mientras que la CESISPE indicó que el incidente tuvo una duración aproximada de 40 minutos, otras fuentes reportaron que el problema demoró 70 minutos en ser controlado por las autoridades penitenciarias. Los altercados también se extendieron a los edificios 1 y 7.
En el exterior del penal, decenas de familiares de los internos se congregaron en la calle de Los Charros para exigir cuentas al director del centro, Uriel Guerrero. Ante la presión, el director permitió el ingreso de tres mujeres con familiares internos para reconocer el estado de la penitenciaría. “Se generó el alboroto, la realidad es que está todo ya controlado”, declaró Guerrero.
Surgieron versiones contradictorias sobre las lesiones. El director Uriel Guerrero insistió en que no hubo daños físicos: “No hay ni un solo herido, no hay ni una persona”. Sin embargo, una de las mujeres que ingresó al recinto reportó que un interno fue golpeado por un custodio de nombre ‘Margarito’. “Una persona que sí fue golpeada, fue golpeada por Margarito. Al parecer está estable… fue en el tercer nivel, módulo 6”, detalló la familiar, quien añadió que el personal interno ya conoce al mencionado comandante.
Según los familiares de los internos, los disturbios se originaron por protestas relacionadas con la comida que se sirve en el CERESO. Respecto a la presencia masiva de fuerzas de seguridad fuera del inmueble, Guerrero explicó: “¿Y por qué cada vez llegan más corporaciones? Es un protocolo de seguridad que las corporaciones apoyan. Como se dieron cuenta, ninguno ingresó”. Casi dos horas después del inicio del incidente, las autoridades tomaron el control total del inmueble.
