Ciudad Del Vaticano, 03 de abril de 2026.- El papa León XIV presidió este Viernes Santo el rito que conmemora la Pasión de Cristo en la basílica de San Pedro del Vaticano. Durante la ceremonia, el pontífice comenzó orando tendido completamente sobre una alfombra ante el Altar de la Confesión, retomando una tradición de los papas que su predecesor, Francisco, había dejado de llevar a cabo desde 2022 debido a sus problemas de movilidad.
En el arranque de los oficios de la Semana Santa, León XIV ha compartido mensajes sobre el poder y la fe cristiana, realizando una crítica puntual contra los liderazgos y sus patrocinadores por desatar guerras disfrazadas de trascendencia moral, espiritual o religiosa. El Papa afirmó que en buena medida el mal proviene de confundir “la grandeza de Dios” con el éxito, el poder y la utilidad. “Siempre estamos tentados a buscar un Dios que ‘nos sirva’, que nos haga ganar, que sea útil como el dinero y el poder”, señaló el pontífice citando a Benedicto XVI, para agregar que “Dios, en efecto, nos sirve, sí, pero con el gesto gratuito y humilde de lavar los pies”.
Previamente, en la homilía del Domingo de Ramos, el Papa advirtió sobre la instrumentalización de la fe. Asimismo, en la misa de la noche del Jueves Santo celebrada en la Basílica de San Juan de Letrán, insistió en que “Dios rechaza la guerra, nadie puede utilizarle para justificar el enfrentamiento, no escucha la oración de quienes hacen la guerra y la rechaza”. Durante ese oficio, antes de lavar los pies de doce sacerdotes, invitó a reflexionar sobre el ejercicio del poder y denunció la existencia de “una humanidad de rodillas por tantos ejemplos de brutalidad”.
El pontífice estadounidense explicó que “Jesús no sólo purifica de las idolatrías y blasfemias que han mancillado la imagen que nos hemos hecho de Dios, sino que purifica también nuestra imagen del hombre, que se percibe poderoso cuando domina, que quiere vencer matando a quien es igual a él, que se considera grande cuando es temido”. Estas declaraciones han sido interpretadas por algunos como una crítica sutil a momentos de la actualidad, como la reciente oración de varios pastores evangélicos por Donald Trump en su Despacho Oval.
Como reacción a las homilías, la Casa Blanca retiró, justo después del oficio del Jueves Santo, un video del Almuerzo de Pascua donde la pastora Paula White, directora de la Oficina de Fe, comparó al mandatario Trump con Jesucristo. White ha urgido a los cristianos norteamericanos a donar su diezmo para patrocinar a Israel en los actos bélicos que sostiene y prometió recompensas espirituales si contribuyen con el gobierno de Netanyahu, llegando a decir: “Porque él [Jesucristo] fue victorioso, usted fue victorioso; y gracias a su victoria usted será victorioso en todo lo que emprenda”.
La jornada concluirá con la celebración del primer viacrucis del pontificado de León XIV en el Coliseo, el cual comenzará a las 21:15 h local. En este evento, el Papa cargará personalmente con la cruz para escuchar las reflexiones redactadas por el fraile Francesco Patton, ex custodio de Tierra Santa. Es la primera vez en veinte años que un Papa lleva la cruz durante el Vía Crucis en el Coliseo romano; el primero en adoptar esta práctica fue Juan Pablo II, quien dejó de hacerlo en 1994. León XIV explicó que ha decidido retomar esta tradición como una “señal importante” que “representa lo que el Papa es hoy en el mundo como líder espiritual, para decir que Cristo sigue sufriendo, y yo también llevo todos estos sufrimientos en mi oración”.
Durante los ritos, el nuevo predicador de la Casa Pontificia, el fraile capuchino Roberto Pasolini, pronunció la homilía. Frente a la realidad de las guerras, invasiones y abusos del poder, el Papa advirtió que el pecado del hombre es “percibirse poderoso cuando domina” y aseguró que el amor de Cristo es un servicio humilde y sacrificial, mientras que en el mundo “prevalece el mal”.
