Ciudad De México, 31 de marzo de 2026.- La Casa Blanca declaró que “no hay nada de malo” en llamar a la oración por los miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses que participan en la guerra, en respuesta a las palabras del Papa León XIV, quien aseguró que Dios “no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra”.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó en rueda de prensa que llamar al pueblo a rezar por las fuerzas armadas es “un acto muy noble”. “No creo que haya nada de malo en que nuestros líderes militares, o el propio presidente, hagan un llamado al pueblo estadounidense para que rece por nuestros miembros de las fuerzas armadas y por aquellos que sirven a nuestro país en el extranjero”, declaró Leavitt.
La secretaria de prensa contestó al ser preguntada por lo dicho por Robert Prevost el día anterior en su homilía durante el Domingo de Ramos. En su homilía, el Papa hizo un llamamiento a detener la violencia y las guerras ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro.
León XIV dijo “¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!” y destacó que Dios, “al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento”, rechaza la guerra. Las declaraciones del Pontífice generaron la réplica inmediata de la administración estadounidense.
Leavitt señaló que Estados Unidos fue fundado hace 250 años “sobre valores judeocristianos” y que es habitual que los líderes del país llamen al pueblo a rezar por el ejército. “Hemos visto a presidentes, líderes del Departamento de Guerra y tropas recurrir a la oración en momentos turbulentos de la nación”, agregó.
La secretaria de prensa insistió en que los miembros de las fuerzas armadas agradecen las oraciones y el apoyo del presidente y su Gabinete. La discrepancia entre la postura del Vaticano y la Casa Blanca marca un nuevo capítulo en el debate sobre el rol de la religión en conflictos bélicos.
